Alexander Aizenstatd, Interventor del TCQ, expone propuesta para sanear la Terminal

El día de hoy, el nuevo interventor de la Terminal de Contenedores Quetzal -TCQ- se presentó en la sala de prensa de la Torre de Tribunales, para mostrar los avances en sus investigaciones desde que asumió el rol de Interventor de la terminal, así como observaciones, procesos y estado actual de la misma. Desde que fuera nombrado hace un mes y medio en su puesto por el Juez de Extinción de Dominio, Aizenstatd ha desarrollado revisiones de documentos legales y financieros, auditoría de pagos y remoción de personal para empezar a sanear la empresa.

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La portuaria ahora es propiedad de la empresa APM Terminals, una de las empresas de terminales más grandes del mundo, con 70 portuarias en 60 países diferentes. Aunque la compra de ésta fuera luego de los escándalos de corrupción por los que varios funcionarios están enfrentando proceso penales, éste nuevo proceso debe ser autorizado por distintos actores del Estado, sobre todo el Congreso.

Pese a que, según ingenieros expertos, la terminal es una de las más modernas de América Latina y posee un equipo de primer nivel listo para ser utilizado, la TCQ lleva ocho meses de atrasos, no tiene ingresos y posee una deuda por más de US$126.5 millones.

Sin embargo, según Aizenstatd, el proceso de investigación y arranque de la terminal está cada vez más cerca. Con nuevos mecanismos de control financiero semanal, cláusulas anti-corrupción, licencias en proceso de la SAT, la terminal está a punto de estar en capacidades de entrar en labores, incluso podría generar empleos para miles de guatemaltecos, según Aizenstatd.

La terminal aún cuenta con una deuda millonaria, que contando los créditos, podría ascender a los US$ 180 millones. Para asegurar su funcionalidad por los siguientes dos años, Aizenstatd dejó claro que se necesitan por lo menos US$40 millones.

A continuación, les mostraremos las condiciones del nuevo contrato con APM Terminals:

  • Plazo de 21 meses, que corresponden al plazo pendiente del contrato original. El contrato existente es prorrogable hasta 50 años.
  • Al finalizar el plazo, todo el equipo y grúas de TCQ pasarán a ser propiedad del Estado de Guatemala.
  • Instalación de rayos X, los cuales tienen un valor de US$6 millones.
  • Se agregará una cláusula de ética y contra la corrupción.
  • Se hará un pago al Estado, como reparación civil, de US$43.2 millones, que será realizado en dos partes: uno de $32.7 millones y otro de $10.5 millones dividido en proyectos de desarrollo.
  • Renuncia a cualquier reclamación nacional o internacional contra el Estado de Guatemala.
  • Todo lo anterior debe ser aprobado por el Congreso de la República.

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