ANTES QUE SE LE PONGA TROMPUDA

Nunca me imaginé esa pijaseada en las urnas, como muchos, pensé que Sandra iba a ganar. Ahora toca ver hacia adelante y hacer lo que podamos para impedir que le vuelvan a arrebatar la presidencia al pueblo guatemalteco.

Cuando escuchaba a Dionisio echarle penca a Sandra, lejos de ayudarle a Giammattei creo que le terminaba ayudando a la UNE. No sé quién le dijo al señor del pollo que la gente le hace caso o que vota orientada por su criterio. Simplemente cae mal.

La gente pensante no vota por lo que le dicen, más o menos votan por quienes consideran es mejor opción. El problema está en que el voto pensante es el menor, y la gran mayoría lo hace por emoción. Como dijo Facundo Cabral, los pendejos son mayoría, tantos que hasta ponen presidentes. Otros votan por la dádiva, por ejemplo, muchos poblados en el altiplano entran en una transacción de voto condicionado, algo terrible porque va en contra de cualquier sentido de democracia.

Pero esta vez no alcanzaron las dádivas. Influyeron mucho las campañas negras, sobre todo en el último sprint de la carrera, ya bajo la conducción del grupo de Dionisio, que más allá de los millones que pudo haber dado, ejecutó tácticas precisas en momentos claves. Desde encuestas oportunas hasta acciones de impacto, como el anuncio de Giammattei de que al llegar a la presidencia haría todo para meter a la cárcel a Torres. Un ofrecimiento que buscaba explotar la verdadera emoción ganadora en estas elecciones: el repudio hacia Sandra y la UNE.

En esa última etapa se vio a las claras que la contienda electoral se había reducido a un pulso entre Mario López, con su capital e influencia respaldando a Sandra, y  Dionisio Gutiérrez, apostando por Giammattei. Ya sabemos quién ganó el palenque.

Esos compromisos de “última hora”, junto a los que se van adquiriendo a lo largo de tantas campañas, que suelen ser determinantes para poder alcanzar la presidencia, son los que terminan ahogando un proyecto político, maniatando al presidente y obstruyendo su visión. Por eso es que es normal escuchar que un presidente describe una realidad tan lejos a como la vive el pueblo. El presidente tiende a tragarse las pendejadas que le sirven el montón de lambiscones que lo adulan y le echan porras, con tal de que no vea la realidad.

Por eso aprovecho esta oportunidad, antes de que la cosa se le ponga trompuda al doctor Giammattei – porque se le va a poner trompuda -, que se detenga un momento a reflexionar respecto a cómo superar o impedir que se consolide un anillo cerradísimo a su alrededor.

¿A quién prestará oído el presidente electo? ¿a la rosca o al pueblo?

Claro que tiene que formar equipos, tiene buena gente a su alrededor. Me parece acertado el señor Brol, por ejemplo. Raúl Romero, lo considero una excelente persona, el diputado más operativo hoy en el Congreso, que puede echar a andar ese elefante blanco y dormido del MIDES. Álvaro González Ricci es una persona muy capaz, con amplios conocimientos de la problemática nacional, que puede hacer un buen papel en Finanzas Públicas.

Sin embargo, en cartas como la de Antonio Molouf, un hombre del CACIF, vemos que los anillos de las cámaras se empiezan a formar, sin duda Dionisio está colocando a su gente y así empieza a marcarse la distancia entre la presidencia y el pueblo.

Guatemala necesitan una Presidencia fuerte y decidida a estar cerca de la gente. Doctor Giammattei, insisto, antes que la cosa se le ponga trompuda, libérese, para que pueda gobernar, que para eso lo eligió el pueblo… los que votaron al menos.

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