“Cara a cara con el trabajador de Salud”

Ministra de Salud explica cómo identificarán a las plazas fantasma

Por: Alejandro Arroyave
Correo: aarroyave@revistaperrobravo.com

Las contrataciones de personal en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social se encuentran bajo la lupa, al tiempo que se busca renegociar un pacto colectivo que le cuesta al país más de Q1.8 mil millones.

En enero 2016 los ex ministros de Salud, Jorge Villavicencio y Luis Enrique Monterroso, fueron denunciados penalmente por haber firmado un pacto colectivo en el 2013 que atenta contra las finanzas públicas y resulta perjudicial para el Estado.

En enero 2017, la actual Ministra de Salud, Lucrecia Hernández Mack, señaló públicamente irregularidades en el referido pacto colectivo, entre ellas que no hubo análisis técnicos, legales ni financieros para varios artículos del convenio laboral.

Además de las protestas del Frente Nacional de Lucha, la ministra Hernández ha estado lidiando con las constantes solicitudes e insinuaciones para facilitar plazas en el MSPAS, de lo cual se ha quejado recientemente en las redes sociales.

Por lo anterior, sumado a la duda que permanece en el ambiente en torno a la cantidad de plazas fantasma que se han otorgado en dicho ministerio, consideramos oportuno publicar hoy la segunda parte de una entrevista realizada a Hernández Mack a finales del 2016, en la cual aborda precisamente la problemática para fiscalizar al personal.

 

¿Han detectado corrupción en la contratación de personal?

En términos de estadísticas sí hay un aumento del personal en los últimos 8 años, de ser alrededor de 35 mil personas ahora somos alrededor de 55 mil.

 Es muy probable que a mucha gente se le ha contratado por razones políticas. Lo que hay son rumores pero no hay evidencia. Lo que nosotros queremos hacer es una evaluación de desempeño, para poder tener criterios más objetivos y ecuánimes: parejo para todos los directores de área, parejo para todos los directores de hospitales, para todos los gerentes. Criterios que nos permitan tomar mejores decisiones de cambios, sí se necesitan, de fortalecimiento de competencias, si es solamente de capacitar, o de felicitación incluso.

 Es muy probable que algún director de hospital entró por recomendación de alguien, pero si en la evaluación de desempeño esa persona está funcionando bien, está gestionando bien, a lo mejor vale la pena que se quede. Otros podrían haber entrado porque tenía un buen perfil pero no están funcionando bien.

 Podemos tener una gran presión y mucho movimiento en la opinión pública, pero le vamos a dar más peso a lo legal, financiero, técnico y administrativo. Esos son los criterios que pesan más en la decisiones que tomamos.

 

¿Cómo se puede determinar cuántas plazas fantasma existen en el sistema de Salud Pública?

De los 55 mil trabajadores del Ministerio de Salud solo 25 mil tienen plazas de trabajo estable, están en los renglones permanentes, los demás están por contrato o por destajo, alrededor del 60% del personal del ministerio está sin prestaciones, no tienen vacaciones, IGSS, jubilaciones, ni monte pío ni nada.

 Lo que ha ocurrido es que esa diversidad de contrataciones y de renglones, nos dice que los que están en renglones permanentes están en Guatenóminas, los que están en contratos están en otro sistema de información, los que están por destajo están en planillas en las unidades ejecutoras. Somos 83 unidades ejecutoras y cada una decide a qué gente contratar.

 Nosotros recibimos el expediente y vemos que el proceso se haya hecho de forma correcta. Pero básicamente hay una desconcentración de las compras y de las contrataciones y ahí se pierde un poco el control de muchas cosas, como no hay procedimientos eso abre un montón de espacios para la corrupción o la discrecionalidad.

 La pregunta de cuántos somos y quiénes somos viene flotando en el ambiente desde hace años, porque no se sabe. Cuando nosotros entramos, las autoridades anteriores ya habían empezado a hacer un proceso de inventario de personal, que implicaba enviar un formulario electrónico, al cual la gente se metía y por sí sola ingresaba sus datos. Pero estaba el sesgo de autoselección, metodológicamente estaba muy mal planteado, porque resultaba que algunas personas habían llenado dos o tres veces el formulario. Aun cuando se les pidió a las unidades ejecutoras que validaran la información que enviaron los trabajadores, no se podía.

 Como no funcionó, decidimos que vamos a tener que ir a cada unidad ejecutora con lectores de dpi, para ir cara a cara con cada trabajador: usted está aquí, usted está en tal renglón, por contrato o destajo… vamos a tener que hacerlo así.  Ahí se va a identificar seguramente esas plazas fantasma.

 Ya se tiene el software que no se tenía, ya se compraron los lectores de dpi, se está viendo lo de los equipos de cómputo. Quisiéramos que estuviera listo este año (2016) o a más tardar enero o febrero del 2017.

 Estaremos informando de los avances en la auditoría de personal propuesta por las actuales autoridades del MSPAS. Sigamos atentos.

 

Ministra respondió de “chiste” la citación:

 

Ya no cabían más firmas solicitando la interpelación de la ministra.

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