EDITORIAL EDICIÓN 13

Editorial 13

 

¿Por qué Perro Bravo?

Desde que nuestra primera edición salió a las calles, el nombre Perro Bravo causó revuelo y reacciones de todo tipo. Muchas personas han preguntado la razón para bautizar así a una revista de esta naturaleza, y se les ha explicado que corresponde a la tesis que indica que la sociedad concibe a la prensa como una especie de perro guardián de la libertad. Otras han expresado su rechazo a nuestro nombre por considerarlo no apropiado para lo que ellas consideran un periodismo serio, lo cual es totalmente válido. Afortunadamente, la gran mayoría de lectoras y lectores de esta publicación, que hoy suman miles,  desde el inicio comprendieron el significado de nuestro nombre, esa personalidad combativa que impregna nuestras páginas, y la necesidad de contar con un medio informativo que aborde la problemática del país y la región expresado en un lenguaje común.

Después de 1 año de circulación, hemos entendido con profunda gratitud, que en un país en donde la impunidad y la injusticia abundan, y las autoridades abusan de su poder, siempre será bienvenido un perro bravo dispuesto a velar por los derechos, libertades e intereses de los ciudadanos, y que el temor no le impida vigilar de cerca a quienes nos gobiernan.

Agradecemos tanto los aplausos como las críticas, porque ambas contribuyen a reconocer los aspectos positivos tanto como los que podemos mejorar. También vemos con agrado como después de que Perro Bravo salió a circular, surgieron otras propuestas editoriales en formato revista que han venido a darle dinamismo al mercado y que, junto a otras propuestas respetables que ya existían, ofrecen al público más opciones de lectura. Así mismo, nos motiva  el surgimiento de gran cantidad de reporteras y reporteros ciudadanos que han asumido ese papel y han hecho uso de los espacios que ofrecemos para la promoción del periodismo ciudadano.

Aprovechamos la ocasión de nuestro primer aniversario para reafirmar nuestro compromiso de seguir adelante alertando a la población respecto a decisiones, acciones y conductas de funcionarias y funcionarios públicos que amenacen la soberanía del pueblo. Así mismo, agradecemos la preferencia de nuestras lectoras y lectores que han encontrado en la variedad de nuestro contenido información de su interés, que han decido interactuar con esta revista y nos han posicionado, en corto tiempo, como una de las revistas más leídas del mercado; a nuestros colaboradores por aportar en cada edición información relevante, diversas opiniones con criterio, análisis y puntos de vista que, sin lugar a dudas, nutren el debate nacional e internacional; a nuestros distribuidores, que han hecho que a la fecha seamos la revista con más puntos de venta en el país; y a los anunciantes que han dado un paso al frente y que, valorando a nuestro público, han decidido publicitarse en nuestras páginas conscientes de la importancia de apoyar a un medio independiente. Gracias a todas y a todos por igual, sin ustedes este perro no podría ladrar.

También, sin ánimos de aguar la fiesta, no podemos pasar por alto el preocupante escenario en el que se desenvuelve actualmente la prensa independiente. En este año se han registrado abundantes agresiones contra periodistas, y algunos grupos, cuyos espurios intereses se ven amenazados por la labor periodística, han procurado la estupidez de secuestrar ediciones de varios informativos, como fueron los casos de compras masivas de ejemplares del matutino líder, Prensa Libre, en Quetzaltenango, y de la edición número 11 de Revista Perro Bravo en varios puntos de la capital.

Así mismo, rechazamos enérgicamente la intimidación y las campañas sucias que han surgido en contra de nuestro columnista, Demetrio Moliviatis, como respuesta a lo expresado en su columna de opinión que fue publicada precisamente en la edición que intentaron, sin éxito, sacar de circulación, pero que terminó siendo una de las más leídas. En ese sentido, consideramos oportuno recordarles a los enemigos de la prensa y de la libertad de expresión, que, aunque la responsabilidad de lo publicado es del autor que pone su firma y cara por delante, ante este tipo de agresiones que amenazan el derecho de la población a ser informada, cerramos filas y pelamos dientes. Aquí, todas y todos somos Perro Bravo.

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