EL AÑO REBELDE

Tal y como intuíamos en la despedida de año, el anterior pugnaría por contaminar a este, evitando que desplazara toda su promesa de ser un nuevo año.

DANILO ROCA: OPINA
Edición: 56
correo: daniloroca08@gmail.com

Fue tan dominante el fenecido calendario que sus augurios de marcar al sucesor, se perfilaron rotundos y amenazadores.

Pero al parecer, como un Perro Bravo de raza que quiere desde el principio marcar su territorio, el recién nacido se bañó en las aguas de la independencia de su espacio histórico y sacudiéndose con fuerza al salir de la vivificadora fuente, se le erizaron los pelos por el brusco movimiento, que con inusitada energía, desprendía las pulgas que querían trasmitirle y empezó a caminar con garbo.

Peló los dientes, y viendo hacia atrás la cadena que amenazaba con ceñir su cuello comenzó a lanzar dos o tres dentelladas que dejaron fríos a quienes dueños de la perrera, en su insolencia, ignoraron los genes, que ellos mismos propiciaron y que con cuidados especiales, se cultivaran en el noble animal, para que al ser parido, en nada se pareciera a sus dos últimos hermanos, acostumbrados a menear la cola, echarse y lamer la bota de quién les ha tirado con desprecio su comida.

Asustados los amos, cuando se dieron cuenta de su irreflexiva provocación y previsibles resultados, no tardaron en reaccionar, con tal furia, que pareciera que no solo se les escapó este hermoso animal, si no que con su rebelión inesperada, sienten que empiezan a perder el negocio rentable que les ha garantizado la pestilente perrera por mucho tiempo.

La reacción ha sido inusitada. Unidos como nudo gordiano, sin pensar que Alejandro, a quién se le atribuye la leyenda, en lugar de desatarlo, lo corto con su espada fundamentando la expresión que “Tanto monta (esfuerzo requiere) desatarlo que cortarlo”, concluyendo así que cuando un nudo hace imposible desatarlo por la maña, fuerza o circunstancia con la que fue apretado, se debe cortar… siempre hay una solución distinta, para resolver el problema.

Nuestros campesinos también prácticos en eso de afrontar las dificultades, afirman “Esa burra o pare, o revienta”, que nos enseña que ningún incordio se puede acariciar hasta que reviente y suelte su pus. Hay que buscar la forma de curarlo o extirparlo para evitar que mine y destruya al organismo.

El año recién comienza a balbucear sus primeras palabras, y le quieren tapar la boca. Acostumbrados como una pandilla acorazada e impune a sojuzgar con el poder del poder a quienes ellos determinaron y señalaron como enemigos, se hicieron una piña invulnerable que debidamente financiados, siendo pocos…poquísimos, con el respaldo de posiciones estratégicas, en áreas con control poblacional, han sitiado a la República y en nombre de una cruzada, que a tono con lo afirmado por el señor Embajador de Suecia, nos dibuja como una sociedad corrupta, es salvada oportunamente, por aquellos que instalados en la política… más represiva que creadora, se permiten siendo viejos ejemplares de la zoología política de nuestro país, hablar de la vieja política, como que hubieran nacido ayer a la vida pública.

Un grupo patrocinado con holgura, aún en el máximo de los cinismos, con fondos públicos, declarándose discriminatoriamente los únicos honrados que tiene todo el país.

Tiradores con fusiles extranjeros, que a discreción disparan al ejemplar que ellos deciden de acuerdo a su apetito del día, en aquel inmenso coto de caza, bordeado de capataces, que por contrato, impiden que nadie se pueda salir de ese redil, para que los cazadores escojan y liquiden a la presa señalada.

En esas condiciones, fustigados sin tregua, la inmensa mayoría de ciudadanos que sin organización política que los represente, se sienten todos los días amenazados por esos viejos políticos, paladines arrugados de la resurrección que sólo ellos pueden permitir, se resisten a la infamia.

Si no sos de los nuestros… sos corrupto… afirman viejos corruptos en nombre de la nueva política… montada en el carro de pilotos marrulleros con uniforme nuevo.

Me recuerda la anécdota atribuida a un dictador que en busca de un inocente para liberarlo de la cárcel… preguntó a todos los detenidos la razón de su encierro… y con excepción de uno… se declararon inocentes. Quien fue la excepción, atribuyó a quien había matado todas las ofensas que un ciudadano decente tiene como límite de tolerancia… y que abusado hasta el hartazgo, lo llevó a cometer el crimen, aceptando su culpabilidad.

El dictador (esta historia es cierta) decidió su libertad diciéndole: “Está libre, no vaya a ser que me contagie a tanta gente inocente”.

Pareciera que este exclusivo club de los “honrados” con viejas partidas de nacimiento, no se quieren ver contaminados por una sociedad corrupta y amenazada por ellos con el fusilamiento civil por el descrédito y la sindicación ingrata.

Y cuando ven que el hartazgo comienza a dar muestras de que se puede cortar de tajo el nudo gordiano o extirpar la pústula del incordio, reaccionan con violencia y amenazas igualmente provocadoras.

Quieren mandar utilizando el terror y el miedo… ni los animales salvajes en los circos, aguantan que se les pique las ingles sin reaccionar… los seres humanos tienen el límite de su propia dignidad como poderoso escudo.

Calma señores “honrados”, tomen nota, que al parecer toda esa sociedad “corrupta” del Embajador Kompas, le puede sacar, como al vampiro, el crucifijo del patriotismo y la dignidad.

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