El club de los telequinéticos

Otras dimensiones 17

 

A través de los años muchas personas han afirmado tener habilidades sobrenaturales como poder predecir el futuro, hablar con espíritus, teletransportarse y mover objetos con la mente. Esto último tiene como nombre telequinesis y desde tiempos remotos ha causado una gran intriga en el mundo, a tal punto que hasta los gobiernos ha intentado usar estos poderes en su beneficio.

 

En algunas civilizaciones antiguas se creía que los sacerdotes o guerreros enviados por los dioses poseían este y otros poderes sobrehumanos. En una primera época se creía que los telequinéticos eran capaces de mover objetos gracias a que actuaban con la ayuda de espíritus pero más tarde los parapsicólogos empezaron a argumentar que este poder era propio del ser humano y que era posible gracias a cargas de energía emitidas por el cerebro, a esta energía la llamaron fluido psíquico.

 

La telequinesis es un fenómeno paranormal que consiste en el movimiento de objetos con el poder de la mente. Los telequinéticos afirman poseer la habilidad de liberar energía con el cerebro, las manos u otra parte del cuerpo para hacer que las cosas se muevan, leviten o se destruyan. Aunque no haya pruebas reales de esta capacidad y sea declarado como farsa por muchos científicos, los parapsicólogos afirman que estas habilidades sobrenaturales sí existen. Dentro de la psicoquinesia, que es la supuesta capacidad de manipular el tiempo y la energía, se encuentra la rama llamada macroquinesia en la que entra este fenómeno.

 

Los famosos miembros del club

Uno de los casos famosos es del escoces Daniel Dunglas Home, nacido en 1855. Desde que era pequeño manifestaba involuntariamente sus poderes, prediciendo muertes o haciendo mover objetos. Cuando creció se volvió famoso por toda Europa, teniendo reuniones con mandatarios de aquella época como Napoleón III, entre otros. En toda su vida como psíquico no se le pudo comprobar algún fraude.

 

Eusapia Paladino, es otro caso relevante, fue una psíquica italiana que vivió entre 1854 y 1918. Fue famosa en Alemania, Italia, Rusia y sobretodo en Polonia y Francia, donde conoció a los ganadores del premio Nobel de física Pierre y Marie Curie. Tuvo diversas sesiones espiritistas con ellos y otros científicos amigos de los Curie que afirmaban que Paladino hablaba con seres del más allá y podía hacer levitar objetos.

 

Empezada la Guerra Fría aparecieron unos videos que mostraban a Nina Kulagina, una mujer rusa que movía objetos sin  tocarlos. Esto llamó la atención de psíquicos de todo el mundo y sobre todo, del gobierno ruso. El gobierno llegó al punto de experimentar con Nina en diversas ocasiones. El experimento más célebre fue en el laboratorio de Leningrado en 1970. En esa ocasión varios científicos observaban como Nina intentaba parar el corazón de una rana. Después de un momento de meditación, Nina empezó a hacer su tarea. Los latidos de la rana empezaron a volverse irregulares hasta el punto que se detuvieron de repente y la rana murió. Más adelante hicieron pruebas con un voluntario humano, pero en esta ocasión no se logró. Se dice que los cambios radicales en el pulso estuvieron a punto de  causarle un paro cardiaco al voluntario, y en ese momento terminaron el experimento. Después de esto Kulagina se retiró de la escena paranormal quejándose de dolor en los brazos y en la cabeza, poco después murió. Un informe presentado por el Dr. Zverev reveló que padecía de presión alta.

 

La telequinesis se ha hecho parte de la cultura popular. En el cine es famosa la película Carrie y en internet existen una infinidad de sitios que afirman poder enseñar técnicas para desarrollar esta capacidad. Como siempre, hay una delgada línea que separa a los charlatanes de aquellos hombres que tienen cualidades sobrenaturales.

 

Si su amigo dice ser telequinético, invítelo a enfrentarse a un psiwheel, una prueba inventada por los parapsicólogos en la que el supuesto poseedor de poderes debe mover un objeto que se encuentra adentro de una caja de vidrio.

 

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