EL CONGRESO QUIERE REDIMIRSE

IMG_6627Cuando inició la crisis política que derrumbó al gobierno pasado, muy común en las sesiones de los diputados era preguntarse entre ellos si acaso no estaban haciendo caso omiso del clamor de los ciudadanos. “Un día van a venir acá a sacarnos a palos”, “los próximos vamos a ser nosotros”, decían. Reformar al Congreso para limpiar su imagen era urgente pero al parecer era algo imposible de hacer en época electoral. Por eso la jornada de ayer, fue histórica.

En una maratónica sesión de 11 horas, que tampoco dista mucho de las largas jornadas de trabajo que durante este mes se han vivido, el Congreso aprobó las reformas a su Ley Orgánica. Encaminadas, básicamente, en temas de transparencia, reordenamiento administrativo, ahorro de recursos y democratización en la toma de espacios.

La jornada, que empezó a las 10 de la mañana, no dejó de lado otros temas y siguió conociendo iniciativas de ley, convocando a los interesados en representar al Congreso ante el RENAP y pasando leyes en segunda lectura. Entre ellas, una que causó polémica, la Ley de Radios Comunitarias. Entre todos los bloques han destacado por sus posturas opuestas las bancadas PAN y VIVA de un lado y Winaq y Convergencia del otro. Así, en este caso, unas reclamaban inconstitucionalidades y carencias en la ley y otras defendían la urgencia de cumplir con un tema rezagado por años. Ese debate consumió casi una hora hasta que Mario Taracena urgió que se continuara con la agenda.

Lo de ayer no hubiera sido posible sin los esfuerzos para llegar a un acuerdo entre todas las bancadas antes de llegar al pleno. El último de estos acuerdos se dio el día miércoles en un hotel capitalino y facilitaba la aprobación dado que evitaba un entrampamiento causado por cualquier enmienda que un solo bloque hubiera querido impulsar. Por eso, cuando diputados del PAN presentaron una enmienda respecto al artículo que eliminaba la figura del ujier, Taracena resultó tan molesto que incluso Orlando Blanco, de su mismo partido, tuvo que pedirle que mantuviera la calma y excusara a los diputados por su error.

En las últimas semanas no es la primera vez que el Presidente se sale de control. Ayer, por ejemplo, fuertemente llamó la atención al diputado Juan Manuel Giordano cuando este pidió que se declarara sesión permanente porque había oído que una bancada se iba a retirar. “Diputado, no le voy a permitir que haga acusaciones sin fundamento, sí escuchó algo tenga el valor de decir quién fue”, le recriminó. Giordano se limitó a decir que era un diputado del bloque oficial, algo que el mismo bloque desmintió.

Entre las reformas llama la atención la presencia de artículos transitorios y detalles que fueron colocados para mantener el pacto político. Por ejemplo, el que aún garantiza ciertos privilegios a diputados tránsfugas o el que pide priorizar a los actuales trabajadores 011 para la contratación del personal que integrará la Dirección de Investigación Legislativa.

Pese a todo, se trata de una aprobación trascendental que pretende rescatar la imagen del Congreso sobre toco cuando se avecina un posible terremoto político cuando la CICIG denuncie a ex Presidentes que ocultaron información sobre plazas o habrá procesos contra diputados señalados de crear plazas fantasma. Una reforma para evitar que esos casos ocasionen en el Congreso un declive como el del Ejecutivo el año pasado.

Aún y con lo logrado, la sesión no terminó allí. Avanzó la lectura de la Ley de Juventud, en la que gracias a la presión ciudadana, se han vuelto a integrar artículos sobre todo en materia de derechos a la identidad de género que habían sido antes eliminados.

El Congreso sigue avanzando, habrá que ver hasta dónde.

 

Conoce más sobre las reformas acá.

Con información de Congreso Transparente

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