El curioso juicio del general

Inestable ambiente pone en riesgo sentencia en contra de Efraín Ríos Montt.

El curioso juicio del general

Edición: ABR-13
Autor: Redacción Perro Bravo
Correo: redaccion@revistaperrobravo.com

A mediados del año 2011, el general José Efraín Ríos Montt anunció que ya no participaría más como candidato a puestos de elección popular y que se concentraría en formar nuevos cuadros políticos en su partido, el Frente Republicano Guatemalteco (FRG), del cual fue fundador. Dos años antes la Fiscalía había dado trámite a una investigación impulsada por la Asociación por la Justicia y la Reconciliación por 626 matanzas ocurridas en comunidades campesinas durante el conflicto armado. Hoy, Efraín Ríos Montt enfrenta la justicia en un litigio plagado de decisiones controversiales y envuelto en una atmósfera marcada por las pasiones que despierta el significado que tiene este juicio entre sectores enfrentados en nuestra sociedad.
Perdida de inmunidad y presentación ante tribunales

Ríos Montt perdió su inmunidad el 14 de enero del 2012 al ceder su curul en el Congreso. El 16 de enero del mismo año, se presentó voluntariamente a un tribunal y entregó un memorial en el que se pone a disposición de la justicia en el primer día hábil después de haberle sido retirada la inmunidad. Fue formalmente acusado de genocidio y crímenes contra la humanidad junto con otros tres antiguos generales.

Varios juristas opinaron que se trataba de una carta para evitar que fuera enviado a prisión. Durante la comparecencia Ríos Montt se negó a testificar. El tribunal ordenó su arresto domiciliario mientras esperaba su juicio.

El 1 de marzo del 2012, el juez guatemalteco, Miguel Ángel Gálvez, rechazó la apelación de la defensa de Ríos Montt y declaró que la Ley de Amnistía de Guatemala no es aplicable a cargos de genocidio. La ley de amnistía no es válida debido a un tratado internacional contra el genocidio de 1949, el cual Guatemala firmó mucho tiempo antes de que la amnistía fuera declarada, señaló el juez. Una resolución que fue aplaudida por Naciones Unidas: La decisión parece abrir la puerta a derribar la amnistía para alguien acusado de genocidio relacionado con 36 años de guerra civil en el país, en el que se cree que alrededor de 200 mil personas fueron asesinadas, afirmó el portavoz de la Alta Comisionada de Naciones Unidas para Derechos Humanos de Naciones Unidas (ACNUDH), Rupet Colville.

Inicio del Juicio
El 28 de enero del actual 2013, Miguel Ángel Gálvez, juez primero B del Tribunal de Alto Riesgo dio apertura de juicio contra José Efraín Ríos Montt y José Mauricio Rodríguez Sánchez. En marzo del 2013 la defensa consigue un amparo provisional del juicio, el cual duró pocos días ya que el 19 de marzo la jueza, Jazmín Barrios, del Tribunal Primero A de Mayor Riesgo junto a Patricia Bustamante y Pablo Xitumul, abrió formalmente el juicio contra ambos ex militares.

En su momento los abogados defensores del ex gobernante de facto (1982-1983) declararon ante la prensa que esperan un juicio justo y no un linchamiento político.

Un cambio de abogados de última hora
Inesperadamente, José Efraín Ríos Montt, realiza un cambio de abogados sustituyendo al que, desde hace muchos años, fue su equipo de abogados integrado por Danilo Rodríguez, Francisco Palomo, Marco Antonio Cornejo y Luis Rosales.

En su lugar nombra a Francisco García Gudiel. El trabajo de Guiel ha sido motivo de controversia en el ámbito jurídico por algunos casos delicados, como la defensa de los acusados de agredir a Rigoberta Menchú en la Corte de Constitucionalidad (noviembre, 2003).

Polémica defensa
El trabajo de García Gudiel en la defensa de Ríos Montt se ha visto marcado por la interposición de diversos recursos legales que han sido interpretadas como una estrategia para retrasar el proceso. A tal punto, que García Gudiel solicitó a la jueza Presidenta del Tribunal, Jazmín Barrios, que se inhibiera de conocer el proceso, argumentando que el 19 de marzo los abogados de Ríos Montt presentaron una demanda civil en contra de la jueza, a la cual le dio trámite la Sala Segunda del Ramo Civil. Rápidamente, el Tribunal A de Mayor Riesgo rechazó la recusación interpuesta, y Barrios declaró que pedir a la juzgadora que se excuse era solo un mecanismo más utilizado en contra del tribunal.

A los ojos del mundo
La relevancia internacional del caso se manifiesta en la presencia de observadores de la comunidad internacional en las audiencias.

Tantas reacciones ha causado los cruentos testimonios en contra de miembros del Ejército que cometieron atrocidades como asesinatos y violaciones de civiles, hombres, mujeres y niños; como abundantes comentarios ha generado el evidente entrenamiento de los testigos, como el testigo que declaró: mi papá murió antes de 1982, no puedo mentir.

Por otro lado, ha llamado la atención la presencia de la hija de Efraín Ríos Montt, Zury Ríos, quien firme junto a su padre, se le encuentra sentada en el salón a la par de Rigoberta Menchú, premio nobel de la Paz y una de las más feroces críticas de Ríos Montt.

Sin defensa
Poco después del inicio, el Tribunal expulsó del salón al abogado defensor del general retirado después de que el jurista recusó al Tribunal por mantener enemistad hacia con la jueza que lo preside. Los tres jueces que integran el Tribunal rechazaron a García Gudiel y revocó su poder para representar a Efraín Ríos Montt. García Gudiel se vio obligado a abandonar la sala.

Luego el Tribunal ordenó a César Calderón, abogado del otro militar acusado, que retomara la defensa de Ríos Montt, pero Calderón se escandalizó y dijo ¡yo no asumo!, y agregó: yo vine aquí a un juicio… no a un linchamiento político. Esto a pesar de que la jueza tuvo que recordarle que se trataba de una orden y tenía que cumplirla.

Otra carta del equipo de defensores que acompaña a los militares asumió la defensa de Ríos Montt en el litigio: Moisés Galindo.

No obstante, prontamente la defensa de Ríos Montt informó que la Sala Segunda de Apelaciones del ramo Civil dio trámite a una demanda en contra de la jueza Barrios, argumentando que la juzgadora lo dejó sin defensa durante el juicio.

Aunque los jueces han determinado que la independencia judicial impide que otro órgano jurisdiccional interfiera con las acciones de una instancia similar, algunos analistas coinciden en que se está abriendo puerta a un as bajo la manga, pues se corre el peligro de dejar base para que posteriormente se apele la sentencia.

Lo cierto es que dado que se trata de un juicio de mucho significado, siendo el principal la confianza en el sistema de justicia, resulta un deber del Tribunal procurar estabilizar el proceso, transparentarlo en su mayor grado posible, y alejarse de acciones abruptas y bruscas que puedan poner en riesgo los derechos del acusado y dar al traste así, con un proceso que ha sido esperado por tantos años. De hacerse justicia, este juicio promete aportar mucho a que Guatemala cambie esa página en su historia.

“El que tenga armas contra la institución de armas tiene que ser fu-si-la-do. Fusilado, no asesinado… ¿estamos?”- General José Efraín Ríos Montt, 1982

El día 18 de abril la jueza Carol Patricia Flores polémicamente decidió anular todo lo actuado durante el juicio que se sigue contra el General, basada en que la Cámara de Amparos de la Corte Suprema de Justicia había dejado sin efecto una recusación que la defensa de los militares presentó en su contra en noviembre del 2011. Ahora se busca que la Corte de Constitucionalidad resuelva en favor de que el juicio continúe. Seguiremos informando.

El viernes 10 de mayo la juez Jazmín Barrios declaró a Ríos Montt culpable de los delitos de genocidio y crímenes contra la humanidad, condenándolo a 80 años de prisión. La sentencia se ha vuelto histórica ya que a nivel mundial es primera vez que se condena por genocidio a un ex mandatario en su propio país. Sin embargo lo actuado el 10 de mayo está lejos de ser la última palabra sobre el caso, antes de que se dicte sentencia formalmente deben solventarse varios recursos legales interpuestos por la defensa del General ante la Corte de Constitucionalidad. Las pequeñas irregularidades que se fueron presentando en el proceso siguen haciendo temblar el juicio del siglo.

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