EL SHOW DE LOS HEDIONDOS

LETRAS ADN VICES

Barquín y el Señor de Cayalá, en un mar de porquería

Aun cuando escribo estas palabras, guardo en mi corazón la leve esperanza de que pase algo que cambie el rumbo, mejor aún la fecha, de las próximas elecciones. Pero si nos toca en septiembre ejercer nuestro poder ciudadano en las urnas, quiero contribuir en la formación de un criterio más completo, con una interpretación más amplia del significado de esa pestilencia que llevan los candidatos a vicepresidente del partido LIDER y de la UNE.

Hace algunas semanas circuló en Facebook un spot firmado por Zury Ríos, candidata a la presidencia por el partido VIVA, en el que se satiriza a los binomios presidenciales de LIDER y UNE. “Nos estamos cayendo en las encuestas por culpa de estos nuestros vices” decía uno de los 4 actores embarrados en lodo. Esa escena, que expresa muy elocuentemente lo enlodados que están los candidatos que dicen puntear las encuestas, me llevó a reflexionar en torno a lo que representan los vicepresidenciables.

Para nadie es un secreto que las candidaturas de los aspirantes a la Vicepresidencia suelen ser un espacio para negociar apoyo con grupos de poder. El compañero de fórmula en la campaña es un especie de grillete para con determinado grupo de financistas que esperan cogobernar con el partido en caso de resultar electos.

A excepción del Partido Patriota, en el que pudo más el amor que el interés, que cambió al honorable Ricardo Castillo Sinibaldi por Roxana Baldetti, la mayoría de proyectos políticos usan esa candidatura como una forma de matrimonio con determinado grupo influyente.

Ese mal olor que ronda la figura de Edgar Barquín, compañero de fórmula de Manuel Baldizón, y la de Mario Leal, que aspira a ser vicepresidente de la mano de Sandra Torres, no es un hedor exclusivo de ambos caballeros. Es ese tufo que se cuela entre las tablas que sostienen el espectáculo, esa peste nauseabunda que emana del lado más oscuro de sector empresarial guatemalteco. Ese que se esconde tras los partidos para mantener sus privilegios con el Estado, sin desgastarse públicamente. Roban sin despeinarse.

Barquín, como Superintendente de Bancos y como Presidente del Banco de Guatemala, no podría haber protegido una red de lavado de dólares del crimen organizado, sin la colaboración y el consentimiento de destacados miembros de la banca nacional.

Además de las escuchas telefónicas que comprometen a Barquín en la investigación de la CICIG, existe también una denuncia en la Corte Interamericana de Derechos Humanos en la que un empresario, ciudadano guatemalteco y estadounidense, señala a Edgar Barquín de haberlo amenazado e intimidado, junto al entonces secretario privado del presidente Álvaro Colom, con el fin de obligarlo a permitir operaciones ilícitas y nombramientos anómalos, en un banco del sistema en el que tiene participación el Estado de Guatemala.

Los lazos que unen al PP, a LIDER y a UNE, son principalmente de naturaleza financiera; uniones para el negocio. Por eso no extraña que Mario Leal, financista del PP y secretario de la Presidencia, decidiera renunciar al gobierno y al partido naranja, para ingresar como financista a las filas de la UNE y comprar su candidatura a la Vicepresidencia.

De Mario Leal falta mucho por descubrir. Hasta ahora se le vincula a una sobrevaloración estimada en Q190 millones, en el arrendamiento con opción a compra de un sistema de transmisión de video en tiempo real, para el Ministerio de Gobernación. La Contraloría General de Cuentas puso una denuncia en contra del ex ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, por considerar que ese contrato es lesivo para el Estado. La empresa beneficiada, Grupo CTCI, está vinculada a los ingenios azucareros y a las inmobiliarias de la familia de Leal, así como con la Corporación Leal, de la cual Mario Leal fue director.

A finales de julio 2015, fue capturado Juan José Luarca, quien fungió como asistente de Mario Leal en distintas instancias, por orden judicial como sindicado del delito de caso especial de estafa, relacionado al proyecto Oleoducto Interocéanico, cuyas fuentes de financiamiento han levantado serias sospechas.

Lo cierto es que estos grupos “inversores” meten su dinero en diversos proyectos políticos con tal de asegurar su apuesta. Ahora, esta pestilencia empieza a rondar también a quien dice ser el nuevo “favorito”, el cómico Jimmy. Los conocedores afirman que al ver su despegue en las encuestas de intención de voto, la cúpula económica ya lo llenó de fondos y, a través de su vice, le ha hecho llegar un listado con varios nombres entre los que tendrá que escoger a sus ministros, para formar un gabinete diseñado para que todo siga igual.

Pero no todo está perdido, el telón está por caer.

 

P.D.:

Antes de que cualquier mal pensado visceral de esos que abundan en los call centers que invaden las redes sociales, pretenda esconder una verdad distorsionando otra,  para mi Zury Ríos y Lizardo Sosa me parecen los candidatos más preparados para ejercer la Presidencia de mi país. ¿Así o más claro?

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