EMPRENDER CONTRA VIENTO Y MAREA

JÓVENES EMPRESARIOS QUE ABREN NUEVAS PUERTAS PARA GUATEMALA

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Convivencia entre emprendedores de la asociación.

En Guatemala algunos jóvenes han decidido no quedarse de brazos cruzados esperando que las oportunidades toquen su puerta. Ellos han salido a buscarlas. Ni su edad, ni la falta de fondos o de políticas públicas que los apoyen, han sido un impedimento para que pongan en marcha sus propias empresas. Son jóvenes emprendedores que abriendo sus negocios, abren también nuevas puertas para el desarrollo del país.

Ser joven no es fácil en Guatemala. En un país donde el 70% de su población es menor de 30 años, el Instituto Nacional de Estadística contempla que 125 Mil jóvenes salen cada año a intentar incorporarse a la vida laboral pero de ellos sólo una tercera parte logra un empleo formal.

Esta falta de oportunidades para los jóvenes está relacionada tanto con el incremento de los índices de violencia como con el estancamiento de la economía nacional puesto que el país crece apenas a un 3.2% anual. De esa cuenta son miles de miles de jóvenes los que tienen que sobrevivir siendo subempleados o esperando trabajos temporales que muchas veces son mal pagados. Jóvenes con carreras terminadas, universitarios que terminan por aceptar cualquier empleo con tal de tener ingresos propios.

Los resultados de las famosas políticas para generar empleo por parte del Gobierno han sido casi nulos dentro de este sector de la población. Pese a ello y a que, a diferencia de otros países del mundo, Guatemala no cuenta con una política para incentivar el emprendimiento joven, hay quienes han decidido lanzarse al mar y poner en marcha sus propios negocios. Aguas complicadas en las que algunos, ya navegan con viento en popa.

Todos juntos remamos mejor

En busca de ganarse un espacio en el cada vez más competitivo mundo empresarial, un grupo de mujeres y hombres jóvenes creó, en agosto de 2004, la Asociación de Jóvenes Empresarios (AJE) con tres objetivos claros: agrupar, capacitar y constituir una plataforma de redes de contactos que les permitiera el crecimiento deseado.

La idea se materializó tras una invitación que les hiciera la Asociación Jóvenes Empresarios de España, que se formó en la década de 1980, para constituirse a manera de capítulo Guatemala, según nos cuenta Manal Massis, una de las fundadoras y quien actualmente es Secretaria de Organización de la Federación Iberoamericana de Jóvenes Empresarios (Fije), a la cual está suscrita la AJE.

Todo empezó como un grupo de amigos que estábamos, cada uno por su lado, emprendiendo su empresa y decimos apoyarnos para desarrollarnos en las condiciones en que estamos actualmente en Guatemala, que son contra viento y marea, agrega esta joven que además de las actividades que le demanda la dinámica de la AJE también ejerce la comunicación social en un espacio televisivo.

Massis añade que el objetivo de agrupar a los jóvenes empresarios no solo es llevar la representación de los mismos, sino defender sus intereses y facilitarles contactos con los que puedan desarrollar sus empresas en el plano local e internacional, aparte de constituirse como un centro en donde puedan capacitarse, pues, según ella, el sistema educativo y aún las universidades no forman al recurso humano para ser empresarios.

Me atrevo a decir con propiedad que nosotros, desde la AJE, fuimos los primeros en poner en la agenda el tema del emprendimiento en Guatemala junto con la Universidad Rafael Landívar en su momento, dice.

 

El valle de la muerte

De acuerdo con nuestra entrevistada, en Guatemala apenas un 5% de las nuevas empresas sobrevive a los primeros 42 meses funcionamiento que, en el lenguaje de los negocios, son denominados como “El valle de la muerte”, lo cual se debe a muchos factores como la falta de fuentes de financiamiento, la falta de capacitación, la falta de alianzas y redes, así como el sistema fiscal y jurídico que afectan todo emprendimiento.

Manal Massis observa que si bien en todas partes la situación de los nuevos negocios es difícil, en Guatemala las condiciones son todavía más adversas, pues el consumidor guatemalteco es un consumidor difícil, porque el poder adquisitivo es bajo, los niveles de inversión son bajos, el capital humano es poco capacitado y hay mucho desempleo.

En lo que respecta al financiamiento para nuevos emprendimientos o nuevas empresas, Massis señala que muchas veces el acceso a capitales implica que se llegue a un banco a demostrar que no necesitas capital para que te lo den, lo cual es un contrasentido, pues todo está orientado a estimular deudas, como las tarjetas de crédito, y no a la inversión. Para los bancos es más rentable dar préstamos para consumo.

Como alternativa para sortear ese obstáculo, la Asociación de Jóvenes Empresarios ha logrado una alianza estratégica con una red conocida como Ángeles Inversionistas, quienes tienen a disposición capitales de riesgo para apoyar a los jóvenes emprendedores, pero solo a quienes en realidad cuenten con proyectos sustentables en el mediano y largo plazo.

Triunfos en la adversidad

De acuerdo con Manal Massis, en los casi 11 años de existencia de este espacio generador de oportunidades, se contabilizan varias experiencias exitosas que han trascendido el plano local o nacional. Tenemos a dos empresarios que tienen actualmente sus clínicas estéticas en México y otros dos que están en el mismo negocio. Tenemos también a uno que tiene la representación en Guatemala de empresas de Colombia y Taiwán, ejemplifica Massis.

Ello ha sido posible a las ruedas virtuales de negocios que la AJE facilita con empresarios de distintos países. También sumamos otras experiencias exitosas con jóvenes empresarios que están trabajando con equipos industriales, en la exportación de frutas deshidratadas y un caso particularmente exitoso con una empresa exportadora de miel constituida en Comalapa, Chimaltenango, concluye la joven emprendedora que aspira a que la AJE tenga presencia en toda Guatemala tras haberse hecho presente ya en varios departamentos del oriente y occidente.

Apostarle al futuro

Si bien AJE es la asociación más representativa del emprendimiento joven en Guatemala, también hay destacados proyectos que poco a poco se han ido abriendo camino en el mercado local. Jóvenes que en base a ahorros, a sacrificio, a tocar de puerta en puerta, han creado oportunidades no sólo para generar ingresos propios sino para abrir oportunidades de empleo a otros jóvenes que las necesitan.

Este es el tipo de empuje que el país necesita para salir adelante, guatemaltecos que se arriesguen por un futuro mejor.

Massis nos habla sobre las oportunidades de emprendimiento para jóvenes.
Massis nos habla sobre las oportunidades de emprendimiento para jóvenes.

CASOS DE ÉXITO

CONSTRUBAMBÚ fue fundada por Tomás Leal Sierra, quién supo incursionar en el mercado con una propuesta que combina la responsabilidad social con la sustentabilidad. La empresa ofrece soluciones arquitectónicas como viviendas, bodegas, pérgolas, viveros y otras edificaciones a bajo costo sin sacrificar la calidad. Su materia prima es el bambú de variedades colombianas y asiáticas, que ofrece la suficiente resistencia como para que las casas tengan un tiempo de vida de 70 años y sean antisísmicas.

ESTUDIO C es la empresa que puso la huella de Guatemala en Hollywood. Fue fundada por Carlos Arguello que decidió explotar su gusto por la animación digital y logró colocar sus servicios en la meca del cine maquilando animaciones para cintas como Las Crónicas de Riddik, Rápido y Furioso o Las Crónicas de Narnia. Este último trabajo incluso le valió una nominación a los premios Oscar. Ahora también apuesta por apoyar programas de capacitación para que jóvenes guatemaltecos encuentren un espacio en este mercado.

WANDERLUST es una empresa que nació, como otras en el país, aprovechando las redes sociales. Renate Krings, empezó por personalizar zapatos combinándolos con telas típicas. En vez de un local, abrió una página en Facebook y desde allí se consolidó su negocio que luego se expandió a la personalización de gorras, bolsos, cinturones y otras prendas. En el mismo afán de crear oportunidades para otros jóvenes, el proyecto invita a diseñadores destacados del país para que aporten su talento en la creación de nuevos accesorios.

Adrián Catalán es uno de los guatemaltecos más destacados en el campo del desarrollo de software. Más que las empresas que ha creado, su nombre se ha posicionado por ser el primer guatemalteco reconocido como Experto Desarrollador de Google, un reconocimiento que sólo tienen 105 personas en el mundo. Además es el único experto Android en Latinoamérica. Junto con su alto perfil profesional destaca por enfocarse en la capacitación de otros jóvenes.

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