“EN LA PRENSA SE HACEN LOS JUICIOS Y EN TRIBUNALES, LA POLÍTICA”

ENTREVISTA CON RICARDO MÉNDEZ RUÍZ, PRESIDENTE DE LA FUNDACIÓN CONTRA EL TERRORISMO

Fotografía Entrevista Ricardo Méndez Ruíz

Ricardo Méndez Ruíz y la Fundación Contra el Terrorismo han uno de los actores más polémicos en la actualidad política nacional. Se ha hecho con la representación del bando militar de línea dura: el que niega el genocidio y rechaza cualquier tipo de persecución penal contra los involucrados en la Guerra Interna. De esa cuenta que también fuera uno de los principales opositores de la otrora Fiscal General, Claudia Paz y Paz. Conversamos sobre el cambio en el Ministerio Público (MP) y su visión de la confrontación social.

Desde su perspectiva ¿qué le deja al país la gestión de Claudia Paz y Paz? En tres años y medio dejó una Guatemala confrontada ideológicamente como nunca antes, ni siquiera en tiempos de la guerra a pesar que en ese entonces nos estábamos matando.

Se está centrando sólo en el juicio por genocidio, supongo. ¿Había una manera de emprender los juicios sin el sesgo ideológico que usted acusa? Hay que irse a la Ley de Reconciliación Nacional que estipula que nadie puede ser ni siquiera capturado por un delito relacionado con la época del Conflicto Armado Interno. Me refiero tanto a militares como a terroristas.

Quizá la Ley de Reconciliación Nacional no fue el marco legal adecuado. Creo que sí lo fue porque contempla todas las alternativas legales en caso de que alguien fuera acusado por hechos relacionados al Conflicto. El problema es que se ha retorcido la ley y su aplicación se ha politizado.

¿Cuáles son sus perspectivas tras la llegada de Thelma Aldana al MP? Hay que darle el beneficio de la duda pero ella tiene que llegar a poner orden en un ministerio en el que se trafican influencias.  Ejemplo de eso es el empleo de testigos protegidos falsos y pruebas falsas. El fallecido César Barrientos, Claudia Paz y Paz y la Embajada de Estados Unidos alegaban que había disminuido la impunidad pero lo que hay es un aumento de condenas basadas en pruebas falsas.

Usted ha sido muy crítico respecto a las manifestaciones sociales y ha exigido al Ministerio Público proceder con capturas… La conflictividad social es un lastre muy grande y no sólo para las personas del interior del país. Acá esa conflictividad no deja construir hidroeléctricas y eso es un freno para nuestro desarrollo.

Lo que hay que tomar en cuenta es por qué la gente protesta y esto está relacionado con que las mesas de diálogo no dan frutos y las consultas populares no son respetadas. Pensemos más que en reprimir en cómo evitar la conflictividad. No tenemos derecho a bloquear vías de acceso ni a tapar carreteras, mucho menos a tratar de quemar soldados. Las mesas de diálogo no han funcionado porque no existe voluntad y quienes las manejan no son las personas adecuadas. Lo importante pase lo que pase es que la ley y el orden prevalezcan.

Hablar del Ministerio Público en estos últimos años es también hablar de la CICIG, ¿qué opinión le merece su trabajo? Después de 7 años han mostrado su ineficiencia. Desde un principio su presencia fue ilegal e ilegítima porque mancilla nuestra soberanía. Ahora no tienen nada más que hacer porque han demostrado que esto no sirve, que todos sus casos se basan en intimidaciones y testigos amañados. Imagínese ahora quienes no tienen dinero para pagar buenos abogados y son víctimas de la CICIG.

¿Era posible, sin la CICIG, haber llevado casos como el de Alfonso Portillo? Creo que sí. Ahora ese caso también estuvo lleno de  presiones de la CICIG y el MP sobre los tribunales. Ahora vemos a un Alfonso Portillo que debido a un arreglo con la fiscalía estadounidense se declaró culpable cuando no era responsable de todo lo que se le sindicaba.

Se critica mucho que en este país la mayoría de casos se resuelvan en los medios. ¿Cómo analiza usted esta situación? En Guatemala hay un corrimiento de la aplicación de la justicia porque la prensa lleva a cabo los juicios y en los tribunales se juega la política. Eso tiene que corregirse y regresar a su debido lugar. Nosotros en la Fundación Contra el Terrorismo definimos que tenemos que actuar como en el Conflicto Armado Interno es decir, asumir la misma estrategia del enemigo. Hemos llevado esta guerra de cuarta generación a los medios a través de  nuestras columnas de opinión. Eso, a la izquierda que hasta hace dos años y medio no se le había tocado, ahora se siente sumamente ofendida y dice que atentamos contra su seguridad y dignidad cuando ellos han dicho todo lo que se les ha dado la gana. Ahora recurren al Procurador de los Derechos Humanos a quejarse y éste emite una resolución en contra mía en la que pide a los medios de comunicación que no publiquen mis escritos. Ese es un atentado contra la libertad de expresión.

¿Usted me está diciendo que estamos en guerra? Por supuesto. ¿Cuál es el frente de batalla? Son dos: uno los tribunales y otro los medios de comunicación. Gracias a Dios nadie ha tocado todavía un fusil pero estamos muy cerca de esa línea que nos separa de la violencia. En Guatemala no sé cuándo se habrá llevado a cabo el último asesinato político.

¿Y Monseñor Gerardi? Ese fue un caso de crimen común. Eso sí, convertido en un caso político organizado por el Arzobispado.

¿En esta guerra se ha equilibrado la balanza con la salida de Claudia Paz y Paz? No veo un cambio significativo aunque comprendo que estos cambios deben darse de manera paulatina.

¿Y la presencia de Otto Pérez Molina en la Presidencia no niveló la balanza frente a la influencia de la izquierda? No. Otto Pérez Molina se mercadeó como un candidato de centro derecha pero ahora resulta que ahora nos entrega un gobierno de izquierda. La mano dura no existe, existe un sometimiento completo a los designios de los países donantes.

Ustedes han presentado acusaciones en contra de ex guerrilleros… Sí, aproximadamente diez. El último que presentamos es contra Gustavo Meoño Brener por el delito de terrorismo por haber ordenado la toma de la Embajada de España.

¿Bajo la ley de Reconciliación cuál es la diferencia entre emprender casos contra militares y ex guerrilleros? Los casos contra ex guerrilleros simplemente no caminan mientras que los que son contra ex militares van a la velocidad de la luz. La respuesta se resume en tres palabras: por si acaso. Si continúa el acoso político  contra nuestros soldados tenemos ese as bajo la manga porque algún día tienen que prosperar los casos contra ex guerrilleros. Me refiero a los altos mandos guerrilleros que gozan de libertad actualmente.

¿Como Palma Lau que trabaja para el actual gobierno? Y Santiago Santa Cruz, Ricardo Rosales y así un largo etcétera.

¿Qué piensa de las declaraciones de Álvaro Uribe respecto que se hizo mal la paz en Guatemala?  En este caso creo que está bien que se tome a Guatemala como un ejemplo de algo que no se hizo bien.

¿Cree usted que se apresuró la Firma de la Paz? La solución para mi debió haber sido militar y no política porque la guerrilla en Guatemala estaba derrotada. En un año más ellos se habrían rendido incondicionalmente pero Álvaro Arzú decidió ir adelante con la Firma de la Paz. Lo hizo con la mejor voluntad del mundo pero creo que hubo personas que traicionaron el espíritu de esa firma.

¿Cómo podría llegar a un fin esta nueva guerra? Estamos viviendo lo que se conoce como una guerra de cuarta generación, la que se pelea en los medios de comunicación, en los tribunales y por medio de la educación en la enseñanza media y en las universidades. No sé cómo vaya a terminar, depende de la voluntad de las personas que manejan la justicia en el país para que cesen los juicios políticos en contra de cualquiera de los bandos.

¿Cree que estamos pagando las secuelas de la intervención estadounidense del 54? Sí, creo que es muy difícil decir qué hubiera pasado pero es irónico que los mayores proyectos de Jacobo Árbenz después se hayan tenido que desarrollar simplemente porque eran necesarios. No estaba tan equivocado como muchos creen.

¿Usted aspira a la Presidencia? Es importante el poder pero no lo haría. Veo surgir en el panorama un elemento muy interesante que creo que va a sacar de centro el esquema político electoral y es la potencial candidatura de Zury Ríos. Ahora no hay alternativas. Tenemos a Manuel Baldizón que se presenta como una broma de mal gusto y Sandra Torres que ya nos dejó un legado de confrontación al ubicar en el Ministerio Público a Claudia Paz y Paz. Aparte de ellos, Zury Ríos podría ser la tercera opción que estamos buscando.

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