Encalla el primer buque en TCQ

Trabajadores de la Empresa Portuaria Quetzal (EPQ) reportaron que el primer barco en utilizar las “modernas instalaciones” de la nueva Terminal de Contenedores Quetzal (TCQ), el Safmarine Nokwanda que descargó 5 mil contenedores de 20 pies, tuvo que esperar alrededor de 8 horas para poderse marchar con rumbo a México cargado de contenedores vacíos.

Para el interventor de la Terminal de Contenedores Quetzal, Alexander Aizenstatd, el arribo del primer buque de contenedores, es muy importante ya que marca el inicio de las operaciones y aseguró que “se ha cumplido con todos los requisitos que las distintas autoridades, incluyendo la Empresa Portuaria Quetzal y la SAT, requieren para la operación de la terminal; buscamos que TCQ no sea una terminal más sino sea un salto tecnológico en materia de transparencia y seguridad”.

Según sus comunicados de prensa, la nueva terminal ofrece un mejor tiempo de entrega -35 minutos-, debido a la tecnología de punta que les permite mejorar las seguridad y controles eficaces para la fiscalización aduanera, además del aumento de capacidad para recibir buques de grandes dimensiones como el Safmarine Nokwanda, tipo full container de hasta 300 metros de eslora, 48 metros de manga y capacidad de 5 mil contenedores de 20 pies. Lo que en teoría debería generar un ahorro importante en costos de transporte marítimo.

Las autoridades provisionales de la empresa también afirman que lo anterior “implica bienestar para los guatemaltecos” que se traslada en procesos más eficaces de exportación, una recaudación más eficiente para la SAT y mejores controles para la lucha contra el narcotráfico, la defraudación aduanera, la trata de personas y muchas otras actividades que han hecho de los puertos su casa.

Lo que ninguno nos imaginamos es que el primer buque, tan pomposamente anunciado, tuviera que esperar por ocho horas para que suba la marea para poder así retirarse de la polémicas instalaciones. Según las especificaciones oficiales, la terminal debería permitir navegar barcos con “obra viva” –área del casco abajo del agua- de 14 metros. Inexplicablemente el Safmarine encalló a pesar de su obra viva era de 11.2 metros.

“El barco esperó después de su descarga 8 horas para que subiera la marea y así poder partir, pero aún con la marea alta, cuando el barco intentó zarpar se quedó atrapado en la arena, teniendo que luchar durante más de una hora ya que no podían hacer maniobras porque estaba encallado en medio de la bahía”. reportaron los trabajadores de la EPQ que lo presenciaron.

El antiguo muelle de la EPQ tiene 11.10 y los barcos salen bien con marea alta o marea baja “ellos supuestamente tienen un mejor calado, de 14 metros, pero obviamente es mentira” comentaron los trabajadores.

¿Puede redirigirse lo que nace de la corrupción para responder al mejor interés de la sociedad? a mi parecer no solo puede sino debe” afirmó el interventor durante su discurso.

En conferencia de prensa Aizenstatd recalcó que su rol como interventor es administrar la terminal y hacerla productiva, aclaró que el inicio de operaciones de la terminal no interfiere con la intervención que dirige.

No soy juez, pero nadie puede negar el origen opaco de esta terminal, no pretendo que debamos olvidarlo o borrar la cuenta y empezar de cero, pero hoy de lo que se trata es de recoger los pedazos de esa necesaria desarticulación y empezar a reconstruir el país que en el imaginario de muchos pensamos que podemos tener.” Alexander Aizenstatd

Pendientes por resolver

La terminal ha iniciado operaciones con una serie de problemas pendientes de resolver, ente los que podemos mencionar: la instalación de una máquina para “inspecciones no intrusivas” según se acordó en un memorando de entendimiento que firmaron con la Procuraduría General de la Nación, pero debido a su alto costo –entre 6 y 7 millones de dólares según el interventor-, no ha sido comprada, aunque ofrecieron adquirirla a mediano plazo.

Según el interventor, la empresa debe hacer frente a una deuda acumulada de 26.5 millones de dólares y su funcionamiento solo podrá cubrir su subsistencia, no porque no sea un negocio rentable, sino que es debido al gran lapso de tiempo que pasó sin ingresos. Agregó que de existir ganancias, los fondos se depositarán en una cuenta de la Secretaría Nacional de Bienes de Extinción de Dominio, entidad encargada de administrarlos.

Otro de los temas pendientes son las licencias de construcción que la municipalidad de Puerto San José debe emitir. “Hay un proceso de regularización del trámite de licencia de construcción, la empresa suscribió un contrato de transacción con la municipalidad para trazar las bases para que cuando se den las condiciones se emita la licencia”, argumentó Aizenstatd.

También se hizo notar la oposición de alrededor de 300 sindicalistas en las afueras de las instalaciones.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *