Entrevista con Luis Fernando Pérez, precandidato presidencial del Partido Republicano Institucional.

EL PRI

 

En caso de ser electo presidente ¿Cuál es su propuesta para gobernar Guatemala?

Cambiar el rumbo estableciendo un sistema de gobierno republicano con sus cuatro pilares fundamentales. La constitución dice que tenemos un gobierno democrático, republicano y representativo, pero en la realidad no es así.

En primer lugar tenemos que poner orden en el país, con imperio de la ley, que actualmente se salta, se retuerce, pero no se cumple.

El otro tema es la igualdad, todos los ciudadanos somos iguales en obligaciones y derechos, pero es una igualdad teórica, no real.  El país es tan fuerte como el más débil y tan próspero como el más necesitado.  En la medida que la nación se desarrolle en igualdad, en todos los estratos socioeconómicos, habrá un crecimiento y oportunidad de cambiar la condición de la gente.  Hoy por hoy el acceso a los satisfactores mínimos no es con equidad.

Lo tercero es la división de poderes, una rendición de cuentas horizontal, donde los tres poderes del Estado se coordinan pero no se subordinan, como manda el principio republicano. Vemos que en este sistema presidencialista, el congreso y las cortes se someten a la voluntad del ejecutivo.  El congreso es un balance y articulador de políticas públicas en beneficio de la nación, es un organismo independiente, tiene la misma jerarquía que el presidente y que las cortes.

El cuarto valor muy importante es el de la participación ciudadana, los valores cívicos ciudadanos. La gente no participa porque está cansada de las propuestas electoreras, clientelares, no ha visto un partido diferente en el sentido no del discurso, sino de la práctica, tenemos que mantener nuestra libertad como ciudadanos y para eso hay que vigilar permanentemente el accionar del Congreso, jueces y del Ejecutivo.

Históricamente Guatemala ha estado divida ¿Cómo pondría de acuerdo a todos los sectores poderosos para que su propuesta funcione?

Somos un país con una cultura de desprestigio, confrontación, división y fragmentación, pero estamos llegando a una etapa que da paso al cambio generacional, las personas de mi edad estamos tomando las riendas del país y tenemos que inspirar con nuestros actos a los jóvenes.

Primero, con liderazgos que inspiren y representen ese deseo.  Segundo, con el ejemplo de no confrontar.  Tercero, cambios reales con compromiso de los ciudadanos y de los políticos. En la Ley Electoral y de Partidos Políticos radica una gran parte del problema sistémico por lo que los cambios no suceden, permite a grupos de presión fácticos cooptar los partidos políticos, el congreso y los gobiernos para que el status quo se mantenga. Vemos cómo los mismos se pasan de un partido a otro sólo para utilizar la ola del momento, la gente no se da cuenta que están votando por los mismos…

¿Qué posibilidades reales augura a su partido para las próximas elecciones?

Estoy trabajando en ello. Las posibilidades mías o de cualquier otro candidato dependen del voto de los ciudadanos. Yo estoy dispuesto al escrutinio, a someter mis propuestas al debate. Estoy en esto porque creo que es posible lograrlo.

Pero en muchos casos la gente y sus votos son comprables…

Por supuesto, yo he vivido cómo la gente lamentablemente en su pobreza, enfermedad, desesperación o necesidad, han sido víctima del chantaje de la compra-venta de votos. He visto cómo se han dado dos cientos quetzales y la gente cambia su voto.  Sé que es uno de los grandes retos, pero para cambiarlo tenemos que inspirar, no con discurso, sino que con hechos.  La nación no puede seguir votando por el que le da dinero, con qué solvencia le va a exigir a su autoridad.

Podría decir que la democracia representativa en Guatemala es una farsa…

Teóricamente es real, porque ahí están los “representantes” pero si lo vemos en la forma de responder hacia los representados no. Cuando la gente vota libremente quien manda es el pueblo, si votan y vigilan su libertad permanentemente, entonces el congreso, los alcaldes, gobernantes, van a tener que responder a los interese de la mayoría.  Coincido con usted, vemos cómo la democracia ha sido pisoteada y utilizada por el dinero.

¿Cuál es la cantidad de afiliados netos actualmente?

Estamos redondeando los treinta y cinco mil afiliados, somos el cuarto partido a nivel nacional. Hemos lanzado una campaña de afiliación buscando llegar a un total de cincuenta y cinco mil afiliados y convertirnos en este año en el segundo partido con más afiliados.

¿Muchos de éstos afiliados son bases del FRG?

Efectivamente, una cantidad importante. Las bases del FRG son las que le dan vida al PRI, nosotros no compramos ni vendimos el partido, en una profunda reflexión tomamos la decisión de transformarnos. Somos un partido con arraigo, con organización importante, tenemos catorce departamentos organizados legalmente conforme lo establece el tribunal y la ley.

¿Por qué el nombre y el logo son parecidos al del PRI mexicano? ¿Hay alguna relación inter-institucional?

Es una feliz coincidencia.  Casualmente tiene las mismas iniciales. Queríamos un partido que representara un gobierno republicano, dispuesto a defender la institucionalidad del país.

Se parece, pero por eso no vamos a dejar de ponerle el nombre que consideramos representativo de la ideología que profesamos, republicano e institucional.

Con el Doctor Camacho, quien es mi homólogo, tengo una relación afable, pero somos total y absolutamente independientes. No hay vinculación de ninguna naturaleza. Ellos son revolucionarios y nosotros somos republicanos.

¿Zury Ríos está afuera…?

Entiendo que es afiliada al partido todavía, pero ella no está activando en absoluto dentro de la institución.

¿El general Ríos Montt sigue siendo su consejero o asesor de alguna manera?

Tenemos una estrecha amistad, yo le tengo un absoluto respeto y reconocimiento, él me abrió las puertas del partido, es mi maestro en política, es mi amigo, yo cuento con él y él cuenta conmigo en cualquier momento. Me entregó el partido y me dijo “transfórmelo y hágalo que trascienda”.

¿Le daría algún espacio de participación a Alfonso Portillo? se especula con su eventual libertad y participación política…

Da tristeza ver como partidos políticos utilizan la imagen del presidente Portillo como un botín electoral. Yo no podría pasarme de listo con su figura. Deseo que pueda solventar de inmediato su situación jurídica y pueda estar en paz con su familia. Muchos han sido como buitres, lo velan para hundirlo políticamente y ahora que sale favorecido en las encuestas, todos tratan de llevarlo a su molino.  Si él decide participar o no, que interesante va a ser.

 

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