¿Están conectados los terremotos de Japón y Ecuador?

La semana pasada vimos dos escenarios fatídicos en dos extremos del mundo. El viernes, un fuerte terremoto de 7,3 en la escala de Ritcher azotó el sur de Japón, sobre todo en la provincia de Fukushima. El terremoto tuvo dos réplicas de 7,1 y 6,0 a lo largo del día. 42 personas fallecieron, aproximadamente 1,500 resultaron heridas y miles de personas quedaron sin electricidad y, en algunos casos, sin hogar.

Por otra parte, el 16 de abril quedará en la historia del pueblo ecuatoriano como un día trágico y de luto nacional. Más de 500 personas murieron y 2,000 desaparecieron a causa de un terremoto de 7,8 grados en la zona costera del país.

fotoweb

La proximidad de tiempo con la que se dieron los terremotos -un día- que azotaron los territorios de Japón y Ecuador ha despertado alertas y generado un sentimiento de miedo por lo que podría ser el aviso de una nueva cadena de terremotos alrededor del mundo.

Las dudas sobre la razón de la proximidad de los terremotos no se han hecho esperar y en las redes sociales alrededor del mundo han surgido varias preguntas con respecto al tema. ¿Será coincidencia la cercanía de tiempo de los sismos? ¿Es éste un aviso del planeta sobre una nueva ola de terremotos alrededor del mundo?

Roger Musson, sismólogo del British Geological Survey, despejó las dudas de muchos. En una entrevista brindada a BBC Mundo, Musson explicó que los sismos en Ecuador y Japón no tienen relación alguna. “Japón y Ecuador están tan separados uno del otro como es posible estarlo en este planeta y sus placas tectónicas son diferentes” expresó el científico británico. Tanto Ecuador como Japón están ubicados, junto a Guatemala y otros países, sobre el Cinturón de fuego del Pacífico, la zona con mayor actividad sísmica del mundo. Sin embargo, ambos países están sobre placas telúricas distintas. Ecuador está sobre la Placa Nazca y Japón sobre la Placa Euroasiática.

El Servicio Geológico de Estados Unidos -USGS- mostró estadísticas con datos desde el año 1900 para la actualidad y revelan que, en promedio, se registran más de 2,000 terremotos al año, siendo aproximadamente 16 de ellos superiores a los 7,0 grados en la escala Ritcher. La probabilidad de que dos de éstos se produzcan el mismo día es, según las estadística mostradas, de 30%.

Sin embargo, este no es el fin de esta novela. Los terremotos normalmente traen series de réplicas de menor magnitud  hasta que las placas vuelvan a re acomodarse por completo. En algunos casos, la fuerza de los terremotos ayuda a desencadenar terremotos en placas cercanas, impulsando de cierta forma un futuro inevitable. Los próximos días resultarán clave en todos los países cercanos a Ecuador y a los otros ”integrantes” del Cinturón de fuego del Pacífico, por lo que ni siquiera nosotros estamos a salvo.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *