Grecia 0 – Guatemala 1

Demetrio Moliviatis

 

Por: Demetrio Moliviatis

Me encuentro de visita en la tierra que me vio nacer, y no puedo dejar de hacer paralelismos entre mis dos patrias.

Es que además, fluyen las reflexiones porque, como es costumbre para los griegos, la tertulia de la política es inevitable, y todos preguntan sobre la de Guatemala. Existen muchas similitudes entre la crisis griega y lo que está sucediendo en Guatemala, digamos que la raíz podrida es la misma.

No obstante, en Guatemala, como consecuencia de la decisión del gobierno de Estados Unidos de ordenar su traspatio, se ha logrado el desmantelamiento de organizaciones criminales que han cooptado el Estado y la política nacional por mucho tiempo.

Tenemos a un ex presidente y ex vicepresidente, ex ministros y funcionarios, ya tras las rejas sometidos a un proceso de justicia. La iniciativa privada, ahora ahuevada a su máxima expresión, está acudiendo a las instancias legalmente establecidas para pagar los impuestos que durante mucho tiempo no pagó. Esto definitivamente representa cambio puesto que antes no había sucedido.

Sabemos que las manifestaciones ciudadanas jugaron un papel determinante, sobre todo generando atención al problema de la corrupción y permitiendo un ambiente propicio para realizar reformas. Pero seamos honestos, el poder que actualmente está impulsando los cambios en Guatemala no es precisamente el de los ciudadanos.

Por eso viene al caso Grecia, aquí (mientras escribo) los que han robado siguen robando. Los corruptos andan en las calles gozando de los recursos que le han quitado al pueblo. Esto muy a pesar del clamor popular que exige justicia.

¿Manifestaciones en Grecia? La gente sale a protestar a las calles casi todos los días. Pero no pasa nada. Lo único que sigue pasando es que siguen castigando al pueblo trabajador, al que le han quitado más de la mitad del sueldo y de la jubilación.

Tal vez la principal diferencia es que los alemanes que manejan la economía de Europa no están interesados en que el dinero producto de la corrupción, sea devuelto, o deje de existir.

Espero verlos pronto de vuelta en Guatemala, ya extraño a mi otra tierra, en especial a mi Petén, tanto, que a veces me siento extraño en el país que me vio nacer.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *