Guate ¿misógina?

Editorial 14 FOTO

En Revista Perro Bravo nos resistimos a aceptar que nuestro país, nuestra sociedad, es tendiente a la misoginia, que es la aversión u odio hacia las mujeres. Pero no podemos tapar el sol con un dedo, ni ignorar los abundantes indicadores de la marginación y violencia que sufren las mujeres, históricamente y en la actualidad.

Las reacciones de rechazo que generó la propuesta de la llamada “cuota femenina” para que fuera incluida entre las reformas a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, y las cuales terminaron reduciéndola, hicieron evidente el pensamiento retrógrada que impera en las esferas dominantes del país.

En el Congreso, el bloque TODOS impulsó la reforma para la participación de un 50% de mujeres e indígenas en las planillas de los partidos políticos, a lo cual el partido oficial se opuso al tiempo que las voces cantantes de otras bancadas hacían bromas denigrantes hacia la mujer. Después de las negociaciones entre los jefes de bloques, la propuesta se redujo a una participación femenina no menor al 30%.

Fuera del Congreso, a lo interno de los partidos políticos se argumentaba que la imposición de la cuota femenina obligaría a buscar mujeres para que participen solo para llenar las casillas, o que esta obligación desvirtúa la democracia; como si nuestra experiencia democrática fuera tan bien, especialmente en términos de igualdad y equidad, con una dominante participación masculina como hasta ahora.

Pero más allá del pánico que a los dinosaurios de la política nacional les genera el empoderamiento de la mujer, la agresión hacia el género femenino es mucho más grave en otros ámbitos en donde diariamente se registra una creciente cifra de feminicidios, de muertes maternas derivadas del abandono del Estado, de violencia sexual contra mujeres adultas y niñas; en fin, variadas conductas que expresan el poco valor que se le da a la mujer en este país.

Más allá de los índices y estadísticas institucionales que comprueban el ensañamiento contra el género femenino, una breve comparación por algunos titulares informativos del inicio de este año 2013, con los titulares de meses recientes, nos puede ayudar a quitarnos la costra de la insensibilidad ante esta situación que sigue siendo una constante: “Asesinan a siete mujeres, tres de ellas menores” (Siglo 21, Enero 2013); “Asesinan a dos mujeres y dos niñas en Guatemala” (Diariode3.com, Enero 2013); “Asesinan a mujer embarazada y a dos niñas en El Sausalito” (La Hora, Febrero 2013); “Adolescente es ultimada en colonia Santa Fe, zona 13” (Emisoras Unidas Octubre 2013); “Testifican los hijos de un hombre acusado de violación y femicidio contra su propia hija” (Prensa Libre, Septiembre 2013); “Asesinan a 10 mujeres y niñas en Guatemala” (Puranoticia.cl, Octubre 2013); “Asesinan a una niña y dos mujeres en Chiquimula” (Emisoras Unidas, Octubre 2013); “Ligan a proceso a hombre sindicado de desmembrar a dos mujeres” (Emisoras Unidas; Octubre 2013; “Siete mujeres son muertas a balazos” (Prensa Libre, Octubre 2013); “Violencia ha cobrado la vida de 592 mujeres en 2013” (Emisoras Unidas, Octubre 2013); “

El Gobierno puede cacarear cuanto quiera respecto a su compromiso con la Seguridad, las declaraciones del Presidente y el hecho de que por primera vez una mujer ocupe la Vicepresidencia, son la misma cosa: adornos y maquillaje que no logran esconder la dura realidad que sufren las mujeres en este país.

No obstante, cada persona puede hacer la diferencia, desde nuestros campos de acción y ámbitos sociales podemos generar una conciencia que le dé el lugar que le corresponde por derecho a las hijas de Guatemala.

Deja un comentario en: “Guate ¿misógina?

  • 8 noviembre, 2013 en 7:08 pm
    Permalink

    No hay lugar a dudas, el trabajo debe iniciarse con los niños, los mayores ya están contaminados, es una obligación de la misma sociedad buscar los mecanismos para superar este tremendo lastre que no nos permitirá, como sociedad, salir del hoyo en que hemos caído, cada uno debemos hacer nuestro trabajo en este sentido, en nuestra familia, en el trabajo, en la cuadra, en la manzana, en la iglesia, etc. Así que a trabajar.

    Responder

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *