LA FIESTA DE LIMA DESDE ADENTRO

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Juan Pablo Urrea visita en el taller de calzado de Pavoncito. Al fondo, en la puerta, el ex ministro de Gobernación, Raúl Valásquez.

EL PAVONCITO DEL CAPITÁN

La invitación para asistir llegó a la sala de redacción de Revista Perro Bravo. La fila de personas queriendo ingresar a Pavoncito era larga sin embargo dieron una orden de “lo alto” de suspender las visitas para los privados de libertad. No todas las visitas se suspendieron ya que sí se les permitió el ingreso a quienes iban a celebrar la independencia, o sea los invitados del Capitán Lima. Dentro de esa lista de invitados, que estaba en manos de los guardias, habían algunos nombres tachados, según los elementos de seguridad, por órdenes del Director del Sistema Penitenciario…                                                                                                                                                  

La historia parece repetirse una y otra vez. En los últimos años hemos visto como en distintas prisiones los reos integran comités y asumen la responsabilidad de poner orden y darle mantenimiento a las instalaciones, ante la incapacidad de las autoridades del Sistema Penitenciario de hacer valer su mandato y proveer oportunidades para la rehabilitación, alguien tiene que dar un paso al frente y hacerlo.

Resulta absurdo que el director Edgar Camargo interponga una denuncia ante el MP en contra de Lima, cuando el solo hecho de permitir que el evento se realizara ya lo responsabiliza de lo sucedido..

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  • 17 octubre, 2013 en 1:17 pm
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    Desde mi perspectiva, no veo el daño que esto ocasiona, mas bien expone la incapacidad del Director General del Sistema Penitenciario hacer su trabajo, es importante observar en ley lo acontecido.

    Ley del Régimen Penitenciario, Art 26 Colaboración. Las personas reclusas pueden colaborar con el desarrollo de las actividades penitenciarias a la educación, el trabajo, la cultura, la higiene, la alimentación, el descanso, el deporte, la religión y la recreación.

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