LA PRESIDENCIA HECHA PALABRAS

Danilo Roca

Como les ofrecí en mi artículo anterior, ésta entrega estaría dedicada a la segunda parte del desarrollo de la Conferencia Internacional de Misión Presidencial Latinoamericana, desarrollada en la República Oriental del Uruguay,  cuyo tema fue: Democracia, Estado de Derecho y Poder Judicial, y a la que fui invitado como miembro de Fundación Esquipulas para disertar sobre el tema La Judicialización de la Política y la Politización de la Justicia, tema que ha llamado mi interés desde hace algunos años y sobre el que he escrito en múltiples oportunidades.

Esta entrega se referirá a pensamientos concretos, una especie de síntesis de lo expresado como resultado de su experiencia en la toma de decisiones en tiempo de crisis por los ex presidentes latinoamericanos: Luis Alberto Lacalle de Herrera,  de la República Oriental del Uruguay, Gustavo Novoa del Ecuador, Jaime Paz Zamora de Bolivia, Juan Carlos Wasmosy de Paraguay, Carlos Meza de Bolivia y Vinicio Cerezo de Guatemala.

El propósito de su exposición fue la de resumir apretadamente en una frase, la razón fundamental de sus gobiernos, esfuerzo de síntesis que se logro realizar por todos ellos y que yo quise resumir aún más para hacérselas llegar  ustedes, dada la importancia que tiene enterarse, después de que hicieron gobierno, si realmente ese pensamiento se ajusta a la percepción que se tiene de ellos y de sus respectivos períodos presidenciales.

Yo espero en ese esfuerzo mayor, haber captado la esencia de lo que quisieron decir durante sus magníficas exposiciones.

¨Nunca hay que olvidar que el poder lo da la gente, pero puede cambiar la vida de la gente¨ afirmó de manera categórica    Luis Alberto Lacalle de Herrera, ex presidente uruguayo,  recordando sabiamente que el poder radica en el pueblo, y que en ejercicio de la función  pública se puede fácilmente olvidar esa irrefutable verdad y en consecuencia en su desempeño con el poder que otorga el pueblo, puede cambiar o afectar la vida de la gente de manera irresponsable, pecado generalizado entre nuestros gobernantes.

El Doctor Gustavo Novoa ex presidente del Ecuador, se refirió a la consulta permanente en la toma de decisiones con la única familia que reconoció como presidente. Esta familia la integraba su tío Tino y sus tías Paciencia, Prudencia y Perseverancia. Como queda claro no era ninguna tendencia nepótica tan común en quienes ejercen el poder y se acuerdan de todos sus parientes reales para compartir los beneficios y abusos del poder. Y terminaba afirmando que hechas esas consultas había llegado a la conclusión que el ejercicio del poder obliga a una permanente consulta democrática, pero la decisión definitiva, debe ser autocrática como corresponde a un verdadero líder que debe en soledad, tomar las decisiones con plena responsabilidad de sus actos.

Jaime Paz Zamora ex presidente boliviano, cuyo origen político se forjó en la lucha armada contra el sistema, reclamó de las decisiones presidenciales, Amor y Ternura, sentimientos  que definió como bienes fundamentales pero escasos en este siglo y recordó que su Reforma Agraria fue itinerante, ya que en lugar de repartir tierras, les asignó territorios completos, acordes con la tradición indígena de su país que hacía que los pobladores, de acuerdo a las distintas estaciones del año, recorrieran en busca de sus recursos ancestrales territorios completos no parcelas específicas. Novedosa forma de reconocer derechos en los pueblos originarios.

´´Hay que resolver con amor el problema del otro¨ sintetizó Paz Zamora.

Juan Carlos Wasmosy ex presidente de Paraguay un próspero tecnócrata que llegó a la presidencia de su país, afirmó que en el ejercicio del poder ´´todos los días deben ser de aprendizaje y ejercicio humilde del poder´´ y señaló que el Estado de Derecho, está genéticamente plasmado en la familia, como núcleo fundamental de la sociedad y que las decisiones presidenciales en su caso procuraba tomarlas con la cabeza fría,  los pies calientes asentados en la tierra y una mano firme pero cerca del corazón.

Carlos Meza ex presidente de Bolivia, un presidente que llegó al poder sustituyendo, por haber sido vice  presidente, al titular, quién para mantenerse en el poder tuvo que reprimir al pueblo por la demanda de mantener la institucionalidad, y en esa crisis con derramamiento de sangre, se vio precisado a renunciar, fundó su posición en la creencia profunda, en su caso, que la política ´´es o debiera de ser el arte de la ética´´ y atenido a ese principio esencial, que de alguna manera se contrapone a la definición reconocida, de que la política es el arte de gobernar, desde luego con todas sus implicaciones, se vio precisado también a renunciar de la presidencia pero por motivos diametralmente opuestos a los de su antecesor,. a dos años de ejercerla.  Y concluyó con esta frase lapidaria pero profundamente aleccionadora ¨ Renuncie para no matar´´ . Por estos lares ha sido históricamente válido, matar para alcanzar o mantenerse en el poder.

Por último Vinicio Cerezo ex presidente de nuestro país, proclamo que el ejercicio del poder implica aceptar con humildad, que la dinámica de la sociedad es una sucesión interminable de procesos políticos, que debieran hilvanarse de manera coherente en esa alternancia civilizada de visiones de desarrollo y que muchas veces se olvidan al alcanzar el poder. Pensar que el pasado no siempre fue malo y no pretender, como eventual inquilino de las oficinas palaciegas, transformarse en el protagonista del final de la historia. La insolencia de pensar que con uno, se inicia y termina la historia es un complejo difícil de superar en la vanidad de quién ejerce el mando. Con acierto Vinicio  afirmó ´ Que no hay que pretender finalizar la historia, sino con humildad continuar el irrefrenable paso de la sociedad. Iniciar con responsabilidad la etapa de la historia que le toca desempeñar a la función presidencial  es un compromiso irrenunciable¨ sintetizó Cerezo.

El aporte de este su amigo que ha llegado a candidato no a presidente, sería el siguiente.

Los presidentes tienen ante sí una decisión fundamental, que gira en torno a dos palabras que dramáticamente se parecen mucho pero que no significan lo mismo. Desde el principio, se debe decidir que se pretende al ejercer el mando y tomar una decisión crucial, en torno a estos dos conceptos: LA POSTERIDAD, como pretensión natural en el auténtico líder y conductor de un pueblo, por el legado y trascendencia de su paso por el poder. O bien por el otro concepto, LA PROSPERIDAD, que se parece gramaticalmente al otro pero que entraña, enriquecimiento ilícito y corrupción.

No en todos, pero si en la mayoría de los casos,  los gobernantes lamentablemente se deciden por la PROSPERIDAD.

Su propia prosperidad.

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