LO QUE NO SE HA DICHO DE LA CONEXIÓN VENEZUELA

LAS RELACIONES DEL BROKER Y LOS INVERSIONISTAS DE DHK

Una misteriosa inversión de $20 millones de dólares en el Banco de Los Trabajadores por parte de un grupo venezolano, desconocido hasta este año para los guatemaltecos, propició inesperadas acciones por parte de la Superintendencia de Bancos, el MP y el Juzgado de Extinción de Dominio, para embargar las acciones del grupo. Un caso que ha generado una cobertura mediática de las más variopintas en la prensa nacional, pero que poco ha dicho acerca de quiénes son estos venezolanos.

En junio 2015, Perro Bravo publicó en su edición impresa, y un resumen en su versión digital, una investigación titulada “La expansión del Cartel de Los Soles en la región”, que abordaba cómo un grupo de altos mandos militares de Venezuela dedicados al narcotráfico, habían emprendido una expansión en otros países del continente mediante inversiones en el sector financiero, con el objeto de bancarizar dinero proveniente del narco y de la corrupción en PDVSA, la petrolera estatal venezolana. Esta estructura había sido identificada y bautizada meses antes como “El Cartel de Los Soles” por el Wall Street Journal, el Washington Post, el Miami Herald, y ABC de España, entre otros medios y agencias de noticias internacionales, así como por el sitio especializado Insight Crime.

En nuestra investigación, establecimos una correlación entre la creación de la empresa DHK Finance Inc. en Panamá, entre otras, por parte de los venezolanos Hidalgo Socorro y Braulio Pérez, y lo expresado en el cable de la Embajada de EE.UU. en Caracas, filtrado por Wikileaks, que en el 2009 aseguraba que “Diosdado Cabello estaba expandiendo su red de corrupción en el sector financiero. Cabello y varios otros ex oficiales militares que participaron con Chávez en su intento de golpe de 1992 están respaldando recientemente la compra de varios pequeños bancos y compañías de seguros” .

El escándalo y una prensa apenada

Los nombres de Hidalgo Rafael Socorro Urdaneta y DHK Finance, ocuparon los titulares de los medios de comunicación el 8 de abril del 2016, cuando el Ministerio Público, como consecuencia de la acción promovida por el Superintendente de Bancos, José Alejandro Arévalo, allanó las oficinas del banco guatemalteco para embargar las acciones del grupo venezolano.

Los principales medios de comunicación cubrieron la noticia, varios de ellos reprodujeron las conexiones establecidas por nuestro reportaje aunque sin citar la fuente.

Mientras en Venezuela, un país en donde literalmente el régimen de Nicolás Maduro ha terminado con las empresas de medios de comunicación independientes, los periodistas y ciudadanos desafían al régimen desde la red, desenmascarando los ilícitos de quienes controlan el gobierno y sus familiares; en Guatemala el interés no era para tanto.

Ni los medios más independientes y dignos, ni los módulos de investigación, ni las salas de redacción parecieron interesarse en lo que ya los sitios noticiosos venezolanos informaban sobre quienes estaban detrás de esta emergente empresa de inversiones financieras. Tal vez una inversión de $20 millones de dólares, alrededor de Q150 millones, no sea suficiente para mover los engranajes de investigación de los diarios, las radios y los telenoticieros, pero a lo mejor era suficiente como para, en un esfuerzo mínimo, compartir los enlaces de los blogs y páginas en internet que con abundantes datos comprobables, venían denunciando lo que ocurría en los mandos militares venezolanos, en la esfera de la familia presidencial y a lo interno de la administración de PDVSA, entre muchos otros casos.

En la red existen abundantes referencias de quién es Hidalgo Rafael Socorro Urdaneta y ninguna de ellas fue reproducida por los medios guatemaltecos. Al punto que en la única entrevista que arregló Urdaneta, sus entrevistadores jamás le preguntaron sobre los ilícitos que le atribuyen en Venezuela, como si no fuera un asunto que los guatemaltecos merecieran conocer.

Resulta inquietante que durante toda la cobertura del caso, lo más robusto de la prensa nacional haya fallado en informarle a los guatemaltecos qué es lo que se sabe de los inversionistas venezolanos y de su asesor financiero, a pesar de que mucha de la información se encuentra disponible a partir de las publicaciones de medios independientes en Venezuela.

Para arrancar el 2017 con buen pie, Perro Bravo cumple hoy con esa tarea…

En Venezuela los conocen bien

Las denuncias de corrupción en contra de Hidalgo Socorro Urdaneta datan desde abril 2010, como responsable de un esquema de corrupción basado en la sobrevalorada contratación de la plataforma petrolera Aban Pearl por parte de PDVSA.

Así se hundió la plataforma sobrevalorada por $500 millones. Foto: Archivo

El señor Gustavo Coronel, ex director de PDVSA, desde el exilio ha sido un férreo crítico de la corrupción del régimen venezolano, principalmente en lo relacionado a la petrolera estatal. En el 2010, emitió una serie de denuncias dirigidas a la Fiscalía General en torno a la obscena sobrevaloración en el contrato de la Aban Pearl. Ante la indiferencia de la Fiscalía, en septiembre del 2010 dirigió una carta abierta al entonces presidente Hugo Chávez, la cual reproducimos parcialmente a continuación para ilustrar el caso:

“Sr. Chávez,

El 13 de Abril de este año la gabarra Aban Pearl se hundió en aguas territoriales venezolanas. Este equipo estaba arrendado por Petróleos de Venezuela por un período de cinco años, sistema usual en la industria petrolera internacional. Sin embargo, lo que no era usual es que el arrendamiento fue contratado a una empresa que no era la dueña del equipo. La empresa dueña del equipo es la Aban Offshore Co., con sede en la India. La empresa con la cual fue contratado el equipo por PDVSA era la PetroMarine Energy Services LTD, basada en Singapur. Esta empresa intermediaria, con oficinas cuya dirección está al lado de la Embajada de Venezuela en Singapur, tiene todas las apariencias de ser una empresa de papel. Fue incorporada el 12 de Agosto de 2008, poco antes de firmar su cuantioso contrato con PDVSA. Su capital registrado en Singapur es de menos de un millón de dólares americanos, por lo cual se le haría imposible responder por la cuantía del contrato, el cual fue, según documentos de PDVSA, de mil trescientos quince millones de dólares por los cinco años ($1,315.000.000). No solo esta suma es de por sí exagerada, cuando se compara con el mercado para este tipo de gabarras viejas como el Aban Pearl, sino que la empresa dueña del equipo declara solo haber recibido la cantidad de $358.000 por día, lo cual representa la mitad de lo que estaba percibiendo la empresa intermediaria ($720,547.94). Esta empresa intermediaria alega tener estrechos vínculos con la empresa ASTIVENCA, de Maracaibo, propiedad del Sr. Enoc Martínez, quien aparentemente viajó a Singapur en 2008 para presenciar la firma del contrato de intermediación. En adición, PetroMarine tiene un representante legal en Caracas, el Sr. Hidalgo Socorro, quien es socio del Sr. Martínez en varias empresas radicadas en Miami, Florida (Astivenca, Aceros de América, The Worldwide Group). La empresa PetroMarine, según documentos registrados en Singapur, tiene su empresa dueña en Panamá, llamada Inversiones Marítimas ISAPECO S.A., la cual tiene como dirección un apartado postal y un capital registrado de U.S.$10.000. Tengo los nombres de las personas que dicen ser sus representantes, pero no hay muchas dudas de que estamos ante otra empresa de papel.

He recibido información, la cual debería ser verificada por las autoridades venezolanas, que los dueños de la empresa PetroMarine Energy Services incluyen al Sr. Enoc Martínez y al Sr. Luis Vierma, ex-vicepresidente de PDVSA. Esta información ha sido obtenida de fuentes públicas, a través de las denuncias de un ex- empleado de PDVSA llamado Fernando Palomo Cuevas, por cierto seguidor suyo hasta que se dio cuenta de la corrupción imperante en PDVSA. El Sr. Palomo alega que el Sr. Enoc Martínez es un protegido del Sr. Ricardo Coronado, actual director de PDVSA.

En resumen:

  1. Parece existir un gigantesco sobreprecio de unos $500 millones en la contratación de la gabarra Aban Pearl.
  2. Las personas que se benefician de este sobreprecio no representan a la nación sino a ellos mismos. Existiría un daño inmenso a la nación en esta transacción,
  3. Parecería que existe una conspiración de contratistas y gerentes de PDVSA para desfalcar a la nación.

La cobertura venezolana independiente

A diferencia de la libertad que tiene la prensa guatemalteca, en Venezuela varios medios de comunicación han sido acosados y, en muchos casos, obligados a cerrar por el régimen de Chávez y, actualmente, por Nicolás Maduro. Por esa razón, medios digitales independientes como: El Pitazo, Poderopedia, Runrunes y Armando.Info, han unido esfuerzos para realizar investigaciones en torno a la corrupción del gobierno venezolano.

Después de trascender la noticia del embargo de las acciones de Hidalgo Socorro en Guatemala, estos medios venezolanos publicaron una serie de reportajes en los que ampliaron la información relacionada con este personaje nacido en Maracaibo. En el reportaje de El Pitazo, titulado “Empresario venezolano investigado en Guatemala ocultó relación con PDVSA”, se expone más sobre DHK Finance Inc.: “Socorro presentó a los entes correspondientes en Guatemala, una serie de documentos sobre los positivos balances de DHK Finance Inc. La mayoría de las acciones de la empresa financiera pertenecen a Bumbry Shipholding S.A., propiedad del mismo Socorro, quien entre octubre y noviembre inyectó $40 millones de capital a DHK”.

Hidalgo Socorro y Enoc Martínez son conocidos en su país por sus contratos sobrevalorados con PDVSA. Foto: El Pitazo

En agosto 2012, en asamblea se decidió nombrar Consejo de Inversiones de DHK, integrada por Evanan Romero, experto petrolero residente en Miami , ex director de PDVSA y ex viceministro de Energía y Minas; Arturo Genteaume, presidente de la Junta Directiva de Bancaribe y contratista de PDVSA; Jorge Márquez, Ender Huerta y Harper Meyer Pérez Hagen, un abogado especialista en temas financieros y fiscales. De acuerdo a medios venezolanos, “el objetivo era organizar cuatro áreas de inversión para la DHK: energía, finanzas, agroindustria y bienes de capital. La estrategia se orientó a la búsqueda de negocios internacionales, entre ellos, la adquisición de un banco”.

El mismo medio también señala que Socorro “consignó constancias de la falta de antecedentes penales en Guatemala, EE.UU. y Venezuela, así como referencias bancarias, mostró su capacidad financiera a través de cuentas en varios bancos y de su patrimonio, el cual ascendía a $336.6 millones, concentrados en cuatro corporaciones: Brumby Shipholdings, Miltown Holdings, Agropecuaria Laguna Once y Petro Air Services. Como bienes raíces declaró una casa en Maracaibo y otra en Miami, por $2.75 millones”. Así mismo, la investigación indica que “Socorro, junto a su socio Enoc Martínez, es proveedor de servicios de PDVSA a través de al menos ocho empresas, comenzando con Astivenca, que funcionaba en Maracaibo, y terminando con Brumby Shipholdings, la cual vendió a la petrolera 42 remolcadores entre 2008 y 2011, por 150 millones de euros, con un sobreprecio estimado en 110 millones de euros.”

Al final del reportaje firmado por el periodista venezolano César Batiz, se refiere que aunque en “EE.UU. autoridades continuaron el proceso para determinar si Socorro y su socio Enoc Martínez también blanquearon dinero en ese territorio. Por ahora, se sabe que al segundo lo han interrogado organismos estadounidenses por una relación comercial con Roberto Rincón, empresario zuliano preso en Houston, por soborno y lavado, entre otros presuntos cargos. Sin embargo, una fuente que contactó a El Pitazo, asegura haber visto a Socorro este fin de semana (10 de abril) muy sonriente en un restaurante ubicado en La Romana, República Dominicana. En esa localidad posee una mansión frente al mar, en Casa de Campo, Costa Verde, muy cerca del punto de salida del hoyo 17 de la cancha de golf Diente de Perro.”

El asesor financiero y el Cartel de Los Soles

Pero la cobertura de este grupo de medios digitales independientes en Venezuela no fue el único esfuerzo por desenmascarar a esta estructura. Después de lo sucedido en Guatemala, el geólogo Gustavo Coronel publicó en su blog “Las Armas de Coronel”, una actualización en torno al tema.

Para quienes pretenden hacer creer que el cartel integrado por altos mandos militares y funcionarios de PDVSA es un mito, basta con hacer un repaso por las numerosas incautaciones de cocaína vinculadas a miembros de la Guardia Nacional en Venezuela, como las 31 maletas con 1.3 toneladas decomisadas en Francia en el 2013, y los 554 kilos incautados en España en el 2014, entre otros casos similares. Así mismo, la agencia antinarcóticos de EE.UU., ha mostrado su interés en figuras cercanas a Diosdado Cabello, uno de los hombres fuertes del gobierno venezolano y hasta hace menos de un año presidente de la Asamblea Nacional de ese país. Entre los funcionarios venezolanos que han estado bajo la lupa de EE.UU. se encuentran Hugo Carvajal, ex director de inteligencia, Rafael Ramírez, ex presidente de PDVSA, además de la captura de los sobrinos de Maduro, Efraín Campo y Francisco Flores, acusados de llevar un cargamento de cocaína dirigido a EE.UU. Anteriormente, Leamsy Salazar, ex jefe de seguridad de Hugo Chávez y Diosdado Cabello y ahora testigo protegido en EE.UU., declaró que Walter Jacob Gavidia Flores, formado también en el hogar de los Maduro Flores, utilizaba aviones pequeños de PDVSA para transportar droga en colaboración con el hijo del presidente venezolano.

Pero Gustavo Coronel acaba de revelar un vínculo más entre la estructura de narcotráfico y el grupo de inversiones financieras. En su artículo titulado “PDVSA y Fuerza Armada: brazos podridos de la dictadura chavista que deberían ser eliminados en una Venezuela futura”, hace referencia a lo acontecido en Guatemala y señala que “con la ayuda de su amigo, Oswaldo Jugo, de lazos de amistad estrechos con Erick Malpica Flores, Hidalgo Socorro hizo contacto con este banco.”

Oswaldo Jugo, nacido en San Cristóbal, Venezuela, pero con residencia en Miami, Florida, es un asesor financiero que ha participado en varias empresas: Activa Capital Markers, SurCard, Barclays Capital, New Continent Finance Inc. y Quantum Capital. Su cercana relación con Erick Malpica Flores dice mucho debido a que Malpica, sobrino de la esposa de Nicolás Maduro, Cilia Flores, hijo de su hermana Eloísa, ocupó la Tesorería de la Nación y la Vicepresidencia de Finanzas de PDVSA.

Erick Malpica permaneció fuera del ojo público durante mucho tiempo, hasta que la referida alianza de los medios independientes de Venezuela, sacó a luz no solamente su rostro, que había mantenido oculto, sino una serie de empresas creadas en Panamá por familiares de Malpica. Desde que su tío Nicolás Maduro llegó al poder, su posición ascendió de subtesorero, a director general del Bandes y Tesorero de la Nación, manejando el presupuesto nacional, los créditos y fondos financieros que “los economistas califican de inauditables por la ausencia de informes y balances públicos”. En el 2014 fue confirmado como Vicepresidente de Finanzas de PDVSA, cargo que ocupó hasta su destitución en enero 2016.

Allegados y familiares de Maduro y su esposa fueron capturados en Haití con un cargamento de droga en nov.2015.

Fuertes señalamientos

En enero 2016, el diario español ABC dio a conocer que Efraín Campo Flores y Francisco Flores, “habrían informado a la Fiscalía de Nueva York que Carlos Erick Malpica Flores, otro sobrino de la primera dama, es agente para el lavado de dinero procedente del narcotráfico utilizando los bonos de PDVSA y de la nación.” Así mismo, el diario señala que Malpica era la vía para el blanqueo de la operación que los ahora capturados intentaron llevar a cabo para trasladar 800 kilos de cocaína a EE.UU.

El 4 de enero 2016, el abogado Guillermo Cochez, solicitó a la Fiscalía contra la Delincuencia Organizada del Ministerio Público de Panamá, que investiguen al Presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y a su esposa, Cilia Flores. Se trata de una ampliación de una denuncia anterior, presentada en noviembre 2015, para que se investiguen las conexiones en ese país de Diosdado Cabello y de Efraín Antonio Campos Flores, así como de Carlos Erick Malpica Flores, y de William Amaro Sánchez, asisten de Maduro. “Ante la emergencia reiterada de los nombres de Nicolás Maduro y Cilia Flores, en la denuncia presentada y sus correspondientes ampliaciones es preciso que estos sujetos sean investigados por el Ministerio Público panameño para determinar si los mismos también han utilizado para actividades ilícitas el centro financiero de Panamá”, expresa el documento.

Probablemente esto sea parte de los hallazgos que el consultor Otto Reich, quien fungió como Embajador de EE.UU. en Venezuela y como Sub-Secretario de Estado para el Hemisferio Occidental, refiere en su misiva dirigida al Superintendente de Bancos de Guatemala, José Alejandro Arévalo, y a la que Perro Bravo tuvo acceso. En dicho documento, Reich explica que a petición de Sergio Hernández, entonces Presidente del banco, se condujo una investigación en torno a la compañía financiera panameña que había adquirido acciones: “Lo que se encontró en la investigación, reflejado en el informe que tengo entendido está en sus manos fue, en primer lugar, una sospecha de ocultamiento de información por parte de la compañía panameña; y segundo, un posible caso criminal por lavado de dinero procedente de transacciones corruptas, con implicaciones para Estados Unidos por el uso de instituciones financieras de este país”, expresó Reich.

En Guatemala, el grupo venezolano ha contratado al bufete Comte-Font (Legalsa S.A.) para llevar el caso, la misma firma de abogados contratada por el banco ruso VTB para perseguir a la familia Bitkov instalada en el país.

En mayo de 2016, el abogado defensor de DHK Finance Inc., Harvey Pacay, presentó una acción de apelación que buscaba dar marcha atrás a la medida de embargo, pero la Sala de Apelaciones de Mayor Riesgo no lo revocó, aunque sí emplazó al MP para que en el término de tres meses presente las pruebas necesarias para solicitar la extinción de dominio o desista de la medida cautelar.

Harvey Pacay confirmó a los medios de comunicación que Socorro cuenta con la “documentación suficiente para probar que los recursos utilizados en la inversión son de origen lícito”, Perro Bravo solicitó los documentos al abogado Pacay quien indicó que pediría la autorización de sus representados para compartir esa información. El MP, los tribunales, los ciudadanos y la prensa independiente, quedamos a la espera.

No obstante, Pacay nos aclaró que había dejado el bufete Comte-Font para iniciar su propia firma, llevándose el caso en cuestión.

Falta mucho por ver en torno a la inversión sospechosa de DHK FINANCE, que según analistas de la banca es probable que hayan ivertido en otras instituciones financieras. Por lo pronto, la actual Junta Directiva de Bantrab ha interpretado que no pagarán dividendos a DHK puesto que las acciones están congeladas.

FUE ATRAVÉS DE JUGO QUE SOCORRO ENTRÓ AL BANCO”

EX DIRECTIVO DE PDVSA ADVIERTE DE GRUPO VENEZOLANO ATRÁS DE PANAMEÑA DHK

En agosto venció el plazo establecido por la Sala de Apelaciones de Mayor Riesgo para que el MP demostrara el origen ilícito del dinero con el que la empresa panameña DHK Finance Inc., adquirió acciones en un banco guatemalteco.

A través de su abogado, Harvey Pacay, del bufete Comte-Font (Legalsa S.A.), hemos solicitado documentación relacionada con el origen de los fondos utilizados en la inversión que se encuentra actualmente bajo investigación.

Hasta el cierre de esta edición no han proporcionado a este medio documento alguno. No obstante nos han confirmado que el abogado Pacay, ha dejado el bufete Legalsa para atender al señor Hidalgo Socorro Urdaneta de forma independiente.

Con el objetivo de cumplir con esa tarea pendiente, Perro Bravo acudió al columnista y especialista en la industria petrolera, el venezolano Gustavo Coronel, quien ha denunciado públicamente en repetidas ocasiones la corrupción en PDVSA. Vía telefónica el señor Coronel nos compartió su conocimiento del señor Hidalgo Socorro, presidente de DHK Finance, y sus relaciones con la estatal Petróleos de Venezuela S.A..

¿Han existido denuncias de corrupción? Sí, por supuesto, uno de los problemas es que la gente de Chávez llegó al poder con la idea de botar a la gerencia profesional que existía en esa empresa y, en efecto, Hugo Chávez botó a 22 mil gerentes y técnicos de PDVSA en el año 2003, y los reemplazó por gente adepta a su movimiento político. Pero esta gente llegó también sin la menor experiencia, nada comparable a lo que se perdió. Esta gente llegó con la idea de hacer dinero.

Desde el año 2003 en adelante, PDVSA se ha convertido en un centro de altos niveles de corrupción, se han formado mafias compuestas por contratistas y gerentes que están dentro de la empresa. Los gerentes desde adentro de la empresa dándole contratos preferenciales a sus amigos contratistas, de tal forma que se pueden compartir los sobornos y ganancias ilícitas que se hacen en base a esos contratos.

Por ejemplo, la empresa Derwick Associates, es el nombre de la compañía de unos jóvenes venezolanos, que ha tenido contratos dados a dedo, sin licitación, del orden de los $2 mil millones de dólares, de los cuales se estima que $1 mil millones le han quedado a ellos por la vía de comisiones y de sobrefacturación. Tenemos también otro contratista de tipo naviero, un señor Wilmer Ruperti, que firmó contratos a dedo con PDVSA en el pasado, y que ha obtenido inmensas ganancias por esa vía.

Y por supuesto, el caso que posiblemente más interese a Guatemala, el de los señores Hidalgo Socorro y Enoc Martínez, quienes partieron de una empresa muy pequeña en Maracaibo, Venezuela, la empresa Astivenca, y luego se convirtieron en contratistas muy populares en Venezuela.

Entre los contratos que firmaron, firmaron un contrato por el arrendamiento de una gabarra de perforación, llamada Aban Pearl, que se hundió poco tiempo después de contratada por PDVSA. La gabarra fue arrendada a PDVSA por US $730 mil diarios, pero la empresa dueña de la gabarra, Aban Offshore, de la India, apenas recibía la mitad de esa suma. La otra mitad iba a manos de la empresa intermediaria contratista, Petro Marine, inscrita en Singapur, que a la vez su dueña es otra empresa panameña llamada Isapeco, cuyos propietarios eran Hidalgo Socorro y Enoc Martínez. A través de Isapeco, se beneficiaron de esa contratación y se han embolsado grandes cantidades de dinero.

A lo largo de su trayectoria, ¿escuchó referencias de Hidalgo Socorro o de su familia? De la familia del señor Socorro no tengo ninguna información, lo que sí puedo decir es que antes de salir a flote el asunto de la gabarra Aban Pearl, lo que tenían Hidalgo y Enoc, que eran socios en Maracaibo, era un empresa muy modesta llamada Astivenca, que hacían trabajo de limpieza de oficinas, trabajos de mediana y pequeña magnitud para PDVSA y sus filiales. Pero nunca escuché hablar del señor Hidalgo Socorro como un contratista importante, era uno de los centenares de proveedores pequeños que existen en la industria petrolera desde hace muchos años. Pero ninguna indicación de que esta gente pudiera tener trabajos importantes en la Petróleos de Venezuela pre Chávez. Esto comenzó con Chávez, y ni siquiera en los primeros años, sino posteriormente, alrededor del 2014, empieza a sonar el señor Socorro, y se ha convertido él y su socio, ahora sí en importantes contratistas.

Sin embargo, como dato que puede ser interesante, la empresa Astivenca también se vio involucrada en una demanda a PDVSA Marina, por parte de la empresa CH Offshore radicada en Singapur, por la cual PDVSA terminó pagando $70 millones.

Entre los escritos de su autoría, relacionados a la corrupción en PDVSA, usted menciona al señor Oswaldo Jugo, ¿lo conoce? Yo no lo conozco personalmente, las referencias sobre Oswaldo Jugo las obtuve de un periodista radicado en Florida. Me dijo que está muy conectado con PDVSA, que fue a través de Jugo que Hidalgo Socorro obtuvo la entrada para adquirir las acciones del banco en Guatemala.

¿Su fuente le comentó la relación entre el señor Oswaldo Jugo y las autoridades de PDVSA? Sí, me dijo que Oswaldo Jugo tenía una buena relación con Erick Malpica Flores, que es un sobrino de Cilia Flores, la esposa de Nicolás Maduro. Malpica Flores no solamente tenía a cargo la tesorería de la República, también administraba las finanzas de PDVSA, o sea, tenía el control de todo el dinero del gobierno. Hoy en día se encuentra en un perfil muy bajo, nadie sabe dónde anda ese caballero después de que fue desplazado de PDVSA por Maduro. Quizá porque ya no podría justificar tenerlo ahí por el escándalo que se avecinaba en torno a su nombre.

¿Es este mismo Malpica Flores delatado por sus propios primos, de lavar dinero del narcotráfico? Es el mismo.

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