LOS SOBREVIVIENTES DE LA TRAICIÓN ETERNA

Por Danilo Roca El encuentro con la verdad, suele ser un ejercicio traumatizante.

Consentidores como somos, con nosotros mismos, siempre encontramos o se encuentra la forma de justificar nuestras acciones.

Hoy en medio de cientos de miles de verdades, dispersas en el hiper-espacio de la comunicación digital, todavía es más complicado discriminar lo cierto de lo que constituye una mentira disfrazada en el infinito carnaval de la comunicación universal.

Se piensa, que mi verdad, la es, porque la creo firmemente. Ese sujeto, tiene cierto grado de disculpa, porque el marco de su referencia ética o cultural le hace creer firmemente que es cierta.

Es el que acredita ser muy listo porque engañó a su víctima, a quién internamente define como tonto. ¡Qué tonto…¡viéndose en el espejo satisfecho de su fechoría!

El criminal que se encomienda a Dios para regresar con vida después de cumplir con asesinar fríamente a un desconocido…

En su infinita miseria moral cree que por no tener sentimientos de odio en contra de su víctima… niconocerlo… su acción constituye un trabajo, como cualquier otro, para llevarle el sustento a su familia.

Esos  casos no son dignos de análisis. Seres inferiores en la escala de la creación humana…  En su mundo al revés, son escoria, al margen que sean, marginal y criminalmente, parte de la sociedad.

Existe otra fauna con apariencia humana, que saca partido para sobrevivir en una sociedad en creciente crisis de valores.

Falsifican la realidad y empujan la ola de la confusión, disfrazan posiciones contrarias al interés de la sociedad, para ubicarse en la cresta del tsunami que afirman regará los cultivos ocultando, que arrasará a su pueblo. Esos infames, no tienen perdón, han flotado a través de la historia y sobrevivido hasta nuestros tiempos.

Una cepa que se gesta en el oportunismo y subsisten vendiendo al país… Adolecen falta de identidad con ningún principio: Patria, Soberanía o Libertad.

Herederos de quienes han vivido sin arraigo a nuestra patria… Son los mismos que declararon la independencia… pero que designaron como primer Presidente de la nueva nación independiente a don Gabino Gaínza, capitán General de la Monarquía Española.

Son los mismos que se atrevieron a fraguar la independencia porque los Reyes de España eran rehenesdel Hermano de Napoleón que ya sentaba sus reales en nombre propio y de su hermano Napoleón, para estar a tono con las corrientes libertarias de la época sin provocar un real enojo.

Son los mismos que después de la Independencia negando la evolución de los tiempos, obviaron la emancipación de una Monarquía para sumarse a un remedo de ImperioMexicano…  El Imperio de Iturbide del que nos desprendimos hasta 1823 no obstante que la independencia la habíamos proclamado dos años antes.

Son los mismos que frustraron La Federación Centroamericana, reconocida en la Constitución de 1824  que prescribía: La Nacionalidad Centroamericana. La Corte Centroamericana de Justicia con Magistrados Electos por los Estados y que sugería la vocación lógica de una región de inmenso potencial cuyo origen histórico, garantizaba unidad de propósitos e intereses comunes.

Un hito para la época que ni siquiera intuía Europa, envuelta en las contradicciones de Monarcas y Emperadores hostiles a los procesos democráticos perfilados en los Estados Unidos de América y la fuerzalibertaria de la Revolución Francesa.

Son los mismos que destruyeron la Federación Centroamericana para fomentar pequeños reinos, dominados por dictadores: Liberales o conservadores.  

Como Guatemala, cuyo primer Presidente de la República, emulando a la monarquía y más allá de los méritos que se le pueden acreditar como brillante estratega militar, se proclamó Presidente Perpetuo de Guatemala… y murió en ejercicio del despótico cargo.

Son los mismos que privilegian la integración económica pero les asusta la integración de los pueblos y la formalización de una estructura institucional que fortalezca la autonomía política de la integración centroamericana.

Son los mismos que proclaman el Triángulo Norte como nueva división geopolítica de la región, estimulando el conflicto interno de nuestros países para favorecer los claros intereses de la intervención.

Son los mismos que niegan la intervención y se entregan jubilosos y sin condiciones a quienes la representan y postulan la lucha contra la corrupción – nueva teoría de dominación universal que sustituyó la prédica de la guerra fría entre comunistas y anticomunistas – pero siempre jugándose la soberanía del país.

Ellos son… los mismos que se disputan los favores de los Estados Unidos a costa de lo que sea o de las Naciones Unidas y su nueva y pervertida pretensión de volverse patrones en lugar de servidores de los Estados.

Esos mentirosos que alegan defender como verdad... lo que saben son mentiras y que justifican la castración de nuestra independencia y la frustración de la Unión Centroamericana.

Ellos son…

No se equivoquen por favor!

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