MAFIA FAMILIAR

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LA HISTORIA DEL CLAN PÉREZ-BALDETTI Y DE SUS ESTRUCTURAS PARALELAS

En la mafia la familia era lo primero. Esto, porque los vínculos de sangre resultaban fundamentales para consolidar el poder, tejiendo círculos de confianza y lealtad. En Guatemala, en la principal red de corrupción, la del clan Pérez-Baldetti, denunciada por la Comisión Internacional Contra la Impunidad en Guatemala, la historia familiar también sirve para contar como sucedió la construcción de su proyecto político para enquistarse en el poder.

El casamiento de dos poderes

Por muchos años se habló de dos estructuras militares como si se trataran de un mito, por un lado La Cofradía y por el otro El Sindicato. Una era la de los militares “institucionales”, otra la de los de línea “dura”; la primera formada por oficiales jóvenes entre los que se destacaba a Otto Pérez Molina y la segunda por una generación mayor, liderada por Ortega Menaldo. Ambas se habían dividido y en ocasiones se disputaban el control del tráfico de armas, drogas y todo aquello que pasara por las aduanas.

Corrían los breves años del gobierno de Jorge Serrano Elías. Mientras Menaldo estaba al frente del Estado Mayor Presidencial, Pérez Molina dirigía la inteligencia estatal. Ambas facciones se conciliarían alrededor de un proyecto de defraudación y de una mujer. El proyecto: la Red Moreno; la mujer: Roxana Baldetti Elías, entonces Subsecretaria de Relaciones Públicas.

La Red Moreno, según las investigaciones de la CICIG, fue la antigua forma de la estructura ahora conocida como “La Línea”. Tal argumento se basaba en la presencia en ambas organizaciones de dos figuras claves: Francisco Ortiz Arriaga, alias “Teniente Jeréz” y Juan Carlos Monzón Rojas. La red casi fue desarticulada durante el gobierno de Álvaro Arzú pero evolucionó gracias al sobreseimiento del caso en tiempos de Alfonso Portillo, manteniéndose viva hasta el día de hoy.

Al mismo tiempo, y tras el autogolpe de Serrano en 1993, se mantenía la relación Pérez-Baldetti. Ocho años después ambos fundan el Partido Patriota como trampolín para las ambiciones presidenciales de Pérez Molina. En 2003 ambos llegaron como diputados en la coalición que lleva al poder a Oscar Berger. Baldetti, se convierte en la “diputada fiscalizadora”; Pérez Molina empieza a construir su candidatura.

La relación será tan estrecha que a su círculo, el círculo familiar, no permitirán el ingreso de otras fuerzas dentro del Partido como Alejandro Sinibaldi o Mauricio López Bonilla. Al punto que Baldetti boicoteará las aspiraciones presidenciales de Sinibaldi rumbo a las elecciones de 2015.

La pareja recela tanto el poder central que ambos forman el binomio presidencial en las elecciones 2011. En cuatro años de gobierno nunca se contradicen, actúan en concordancia y el Presidente llegará a afirmar, en una entrevista para el periodista Jorge Ramos, que “mete las manos al fuego por ella” cuando las noticias de prensa apuntaban ya a su enriquecimiento ilícito.

Pérez Molina intentó protegerla en todo momento, incluso mintiendo respecto al día en que Baldetti regresó de Corea (por lo que se tramitó el primer antejuicio en su contra). No la abandonó hasta que por la coyuntura la Vicepresidente renunció. Pese a ello la ha seguido protegiendo y una muestra han sido los privilegios de Baldetti al momento de su captura: nunca fue esposada y en vez de llegar a la carceleta de Tribunales fue enviada a un apartado dentro del cuartel de Matamoros.

El 21 de agosto de este año la CICIG los sitúa a ambos en la cabeza de la “La Línea”, ordenando el aumento de la recaudación ilícita para financiar los gastos de campaña.

Los esposos

Alrededor de la pareja Pérez-Baldetti siempre existió el rumor de un vínculo amoroso desde los años de Serrano. Ambos se hacen de ostentosas fincas, cercanas una a la otra en Chimaltenango. Zaragoza para Pérez Molina, La Montagna para Baldetti Elías. A ello se suma una finca en la playa, que según el proceso de extinción de dominio pertenece a Pérez Molina y que, según algunas fuentes, fue un regalo de Baldetti. Pero del vínculo amoroso, nunca aparecieron pruebas concretas.

Lo cierto es que ambos están casados con terceros.     

Un joven Otto Pérez Molina estrecharía lazos con un poderosa familia militar a través de su matrimonio con Rosa Leal. Así se convertiría en cuñado de Otto Rember y Rualdo Leonel, ambos relacionados con la Red Moreno y el Grupo Salvavidas desde sus puestos en la Dirección General de Aduanas y en Logística del Ministerio de la Defensa, respectivamente. Rualdo fue el fundador del partido Movimiento Integral de Oportunidades, que sirvió de partido satélite al Patriota y cuya ficha finalmente fue vendida a Luis Rabbé para la creación de MIO PAÍS.

Rosa Leal, maestra de profesión, se mantuvo ajena a las acusaciones públicas que les hacían a sus hermanos aunque se rumoraba que también jugaba un papel en la estructura. Sería Baldetti, en un arranque de ira tras los señalamientos de ser la “R” o la “2” de la que se hablaba en las conversaciones telefónicas de “La Línea”, mitad en broma y mitad en serio, diría que bien se podrían estar refiriendo a la Primera Dama.

Roxana Baldetti está casada con Mariano Paz, un hombre dedicado a la industria del ganado y la agricultura, graduado de Agronomía recién el año pasado. Paz siempre aseguró no haber tocado dinero del Estado, que “nació con el pan bajo el brazo” dijo al salir del juzgado en el proceso de extinción de dominio. Las investigaciones de la CICIG mostrarían que en la casa de Salvador Estuardo Gonzáles, testaferro de Pérez Molina y miembro de La Linea, se encontraron al menos cinco boletos aéreos comprados para Paz.

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