MI VOCACIÓN DEMOCRÁTICA SE AGOTÓ

Sección: Oráculo del Griego, Por: Demetrio Moliviatis  Edición: 52

Así me siento, creo que mi respeto a la democracia está llegando a su fin. No podemos seguir pensando en democracia y derechos humanos cuando el país está colapsado y bañado en sangre.

No quiero decir que el gobierno esté colapsado, de hecho hoy el gobierno no existe. Es el sistema, el país el que está colapsado y no da para más.

Si ya buena parte de la niñez se encuentra hundida entre la desnutrición y la pobreza, y otra que sucumbe ante las maras y asumen su forma de vida como sicaritos, no cabe duda que la llamada democracia ha fracasado.

Vemos lo que está pasando en otros países, en Venezuela dieron un autogolpe para prácticamente disolver el Congreso, en Paraguay con mucha razón quemaron el Congreso y aquí no estamos lejos de algo similar. Los extremos ya están cerca y podría haber pronto una denuncia por desacato al Congreso por no acatar la orden de la CC de elegir representante ante el RENAP, entre otros nombramientos igualmente importantes. Eso encima de la avalancha que ya está sobre los diputados.

Por otro lado, las maras alimentándose de la sangre y del sudor de los guatemaltecos. Extorsionan buses, negocios y hasta escuelas. Muertes por montón en todos los departamentos de Guatemala. No veo cómo más se puede resolver esta mierda si no es con mano dura.

Los sindicatos de Salud, Educación y en el Congreso, se siguen hartando el presupuesto de las instituciones estatales, mientras el pueblo se muere de hambre, de medicinas y de violencia.

Y las respuestas de las instituciones gubernamentales son tibias y tampoco se puede pedirle al Ejército que salga a las calles porque ya tenemos dos casos que cuando los soldados han hecho su trabajo, terminan acusados y en la cárcel.

Es urgente un relevo, esto va a estallar y sería mejor que se condujera por vías pacíficas pero, a estas alturas, que sea por la vía que sea. No podemos esperar más, se tiene que poner orden en este país ¡ya!

Cuántos muertos más, ¿por qué tenemos que seguir enterrando a nuestros familiares mientras unos imbéciles hacen de esto un modus vivendi? ¿por la democracia? ¡Mi huevo!

Las mesas de diálogo se agotaron y no funcionaron, no se puede dialogar con criminales y delincuentes. Por eso no me extraña que cada vez surjan más grupos comunitarios de vigilantes bajo la consigna de “marero visto, marero muerto”, esas patrullas van a seguir creciendo si dejamos que esto continúe.

Para aquellos que le tienen miedo a la palabrita “dictadura”, se las dejo aquí bien clara, hoy Guatemala necesita urgente que alguien dicte el orden con mano dura de verdad. Cualquier otra suave solución, son puras pajas.

 

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