OSCURO CALLEJÓN SIN SALIDA

A principios de siglo, cuando dio inicio la discusión sobre la venida a nuestro país del ente de las Naciones Unidas nombrado CICIACS inicio una discusión sobre si los Guatemaltecos veríamos una lucha de titanes por el poder y así recobrar el imperio de la ley y el orden en nuestro país.

Desde ese entonces vimos cómo los poderes fácticos degradaron hasta el nombre y lo domesticaron, nombrándolo de una forma menos amenazadora CICIG. Y esta degradación ha continuado al punto que en vez de ver una lucha de titanes hoy presenciamos un simple pleito callejero entre patojos malcriados por hacerse del control de la bolsa de canicas, lejos quedó la lucha de poder y ahora nos conformamos con un simple pleito por el control del accionar de las partes. Todo guardando las formas, por supuesto, y convirtiendo esto en una guerra de éforos, enanos de la jurisprudencia asesorando mediante la simulación del derecho, cometiendo fraude de ley en contra de la población.

Pasamos el punto de no retorno y no nos dimos cuenta. No se puede salir de un pleito de poder jurídicamente, literalmente. Tendremos que sufrir las consecuencias de acciones de hecho, en pleno año electoral, si es que llegamos…

Y si algo nos enseña la historia es que: “el hecho hace al derecho” y en las latitudes del norte, el derecho anglosajón enseña literalmente que : “la posesión es 90% del derecho”. Así que los guatemaltecos debemos esperar y estar preparados para acciones de hecho.

Por una parte es de esperar, y al momento de escribir estas líneas se esta dando ya, la denuncia del tratado con la ONU del acuerdo sobre CICIG. Amén del escándalo y posterior derrota política del gobierno al no lograr impedir el ingreso de un investigador de CICIG.

Por la otra parte, las acciones del Organismo Ejecutivo han arrinconado a las entidades de justicia –léase MP, CC y OJ, bajo el auspicio de la misma CICIG- a tal punto que no les quedará otra que desconocer la autoridad presidencial tal y como se hizo con Serrano Elías y su autogolpe. Cualquier acción menor a estas sólo alargará el sufrimiento y a nuestra democracia le está dando gangrena, ya no hay más tiempo, hay que salvar La República.

Los médicos de ambos lados tienen una sola salida: la amputación.

No se puede salir de un pleito de poder jurídicamente, literalmente.”

Por Aquiles Faillace.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *