Pro Vida = Pro Aborto

Por: Patricia Gutierrez Sierra
selodebosenio@gmail.com

Parece una contradicción. Sin embargo, si analizamos los datos, leemos los estudios realizados por investigadores, académicos y demás científicos, independientemente de nuestras opiniones y emociones en este tema tan sentido, absolutamente todos concuerdan que no reduce el número de abortos, pero incrementa el número de muertes maternas. La ilegalidad del aborto empuja a mujeres sin recursos económicos a la clandestinidad, aumentando la desesperación, la soledad, la tristeza y el riesgo de muerte. Son las medidas de prevención, como los anticonceptivos y la educación sexual, las que si consiguen nuestro objetivo tan deseado, reducir el número de abortos.

Opinemos utilizando la razón y no el corazón. Bueno, también el corazón, pero para defender la vida. The Lancet, OMS (Observatorio Mundial de la Salud), el Instituto Guttmacher, entre muchos otros (solo hay que buscar en internet para leer docenas de estudios contando lo mismo), publicó en 2016 que en países donde es legal, 27 por cada mil mujeres abortan, en comparación con el 37 por cada mil mujeres en países donde es ilegal. Resumiendo, la ilegalidad no afecta al número de abortos. Los que quieren abortar lo harán, su ilegalidad no les impedirá buscarlo de una u otra forma. Es en las regiones más pobres del mundo, donde ocurre el 90% de los abortos y es donde la prohibición es más común.

Como ya hemos publicado en otros artículos, la mortandad materna ocurre sobre todo entre las primerizas al intentar ocultarlo, o abortar de forma ilegal. OSAR, el Observatorio en Salud Sexual y Reproductiva, dice que Guatemala ocupa el tercer país en Latino América en mortalidad materna. En el “2015 murieron 431, de las cuales 79 eran adolescentes; en 2016, de Enero a Agosto hubo 275 muertes, 48 eran adolescentes (Boletín de prensa 2 de septiembre del 2016)”.  Por supuesto no solo cuentan las que se mueren, pues son minoría, también son importantes las que salen lesionadas y con enfermedades. Las niñas entre 10 y 19 años que siguen con el embarazo les causa lesiones permanentes a ella y a su bebé. De Enero a Agosto del 2016 hubo 1,103 partos de niñas entre 10 a 14 años y 37,655 entre los 15 a los 19. Medidas de prevención son la solución para reducir el número de embarazos, y por ende, abortos.

No pudimos encontrar datos exactos de las muertes causadas por abortos, la OMS estima el 10%; por hemorragias el 53% y por infección el 14%.

Hablando del aborto, me contaron un caso en el que una mujer se metió por la vagina una varilla de paraguas, rompiéndose el útero y muriendo por hemorragia. Al parecer, son bastante comunes este tipo de casos, donde la mujer de forma “casera” intenta abortar.

Pensemos en la vida, pongámonos por un momento en los zapatos del ‘otro’, leamos y analicemos las investigaciones que se han realizado, salvemos vidas. La idea de que la prohibición del aborto lo reduce es errónea. En países como Guatemala las personas directamente afectadas por su ilegalidad son personas sin recursos, que de repente se encuentran viviendo su peor pesadilla. En su mayoría niñas primerizas o mujeres que ya han tenido varios hijos y ya no quieren tener más por temas de salud o deseo. Es bien sabido que los que tienen dinero se van al extranjero, o pagan por tener la seguridad de que la madre no salga dañada. Empecemos a trazar la solución correcta para reducir los abortos, sin por ello poner en riesgo la vida de las madres, muchas de ellas aún niñas. Empecemos a educar y a prevenir, en vez de prohibir. La legalidad del aborto reduce la mortandad materna y el sufrimiento. El aborto legal salva vidas, nos guste o no.

 

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