RECONSTRUYAMOS ESTE PAÍS

Editorial 34

En el Congreso de la República está pasando lo que se esperaba. Por la vía judicial está sucediendo la depuración que los diputados no quieren permitir que se haga por la vía electoral. Van cayendo uno tras uno. Primero Baudilio Hichos, luego Pedro Muadi y la limpia apenas empieza. Investigar la venta de plazas por parte de los congresistas es agarrar el punto exacto en que la mayoría tienen la cola machucada.

Sin embargo, aún y si la Comisión Contra la Impunidad en Guatemala (CICIG) y el Ministerio Público, enviaran a juicio a los 158 diputados, esa no sería la solución. No basta con botar las estructuras de corrupción, es necesario eliminar también los factores que les permitieron funcionar. Un ejemplo de ello es que aunque la estructura de La Línea fuera desarticulada, ya hay funcionarios tomando las riendas que dejaron Juan Carlos Monzón y compañía. Tal el caso que presentamos en un reportaje sobre el diputado Marvin Díaz, reconocido ahora por ser el nuevo “recolector” del número 1.

Eliminar las causas que permiten la corrupción implica una reforma profunda a la ley. No hablamos del esfuerzo que están haciendo los diputados o ¿usted cree que una persona que ha basado su carrera en el apadrinamiento televisivo como Luis Rabbé, puede encabezar una reforma electoral? Hay que permitir que la ciudadanía se involucre. Basta ya de creer que la gente no sabe lo que quiere ni puede aportar soluciones a los problemas del país.

Es necesario permitirles a los jóvenes que construyan el país en el que quieren vivir. Hay que abrir espacios para el debate de ideas. Hay que apostar por una nueva forma de hacer política desde la ciudadanía. Una forma que deje atrás esa tendencia de nuestros candidatos a hacer campañas negras, a vender canciones antes que propuestas y a intentar ganar mediante la humillación y la ridiculización del rival.

En Revista Perro Bravo creemos que es hora del debate, especialmente desde los mismos campus ciudadanos donde se están formando nuestros futuros profesionales. No se vale simplemente decir que las elecciones no se pueden posponer o que tal iniciativa no es viable, al fin de cuentas el ciudadano es el que manda y tiene derecho a ser escuchado. Hay que permitir que todas las ideas se discutan. El silencio es siempre el mejor aliado de la corrupción. Los invitamos a visitar www.piensalibre.org, un espacio que promueve el debate entre universitarios.

Aunque las manifestaciones ciudadanas ya no siguen teniendo la misma fuerza, no hay que pensar que la lucha se está acabando. Al contrario, la lucha se transforma y pasa de las calles a los debates abiertos. Esas manifestaciones se transformaron en la iniciativa #JusticiaYa o en el movimiento Semilla, dos propuestas que trabajan en la elaboración de propuestas para una reforma profunda del Estado.

No bajemos las manos, esta lucha aún está comenzando y es momento de unir esfuerzos. Hay que apoyar el trabajo de la CICIG, hay que apoyar los investigadores guatemaltecos del MP que no se han dejado corromper y a los jueces que han hecho valer su independencia. Hay que unirnos entre todos los sectores sociales, no importa que unos quieran un Estado más pequeño y otros un Estado más fuerte. Debatamos, opinemos. Reconstruyamos este país.

 

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