RENAP SIN RUMBO

FOTO RENAP

 

Ocho años improvisando a costas del pueblo

La creación del Registro Nacional de las Personas era una necesidad urgente para el país pero la institución se puso en marcha sin mayor planificación. Van ya ocho años de su creación, han pasado tres Directores, y la institución todavía parece avanzar a pasos improvisados. Entre prueba y error, los guatemaltecos siguen pagando la ineficacia y los lujos de sus funcionarios.

 

Una y otra vez se pospuso la fecha de caducidad de la Cédula. El retraso no se debía sólo a la lentitud de los guatemaltecos para hacer el cambio de documento sino a la incapacidad del RENAP para responder a la demanda. En los primeros años la emisión del Documento Personal de Identificación (DPI) era un proceso sumamente tardado que podía superar el año, a ello se sumaban deficiencias tales como que un día no se podía emitir certificados de nacimiento por falta de papel o que simplemente se habían consignado mal los datos y el proceso debía repetirse.

 

Si para el ciudadano cualquier trámite no era sencillo, dos grupos de la población terminaron por ser los más afectados: los grupos indígenas y los guatemaltecos en el extranjero.

 

Registro y racismo

Hasta agosto de 2011 la realidad indígena había sido invisibilizada dentro de la discusión del trabajo del RENAP. Esto cambió cuando la Asociación Guatemalteca de Alcaldes y Autoridades Indígenas (AGAAI) presentaron un estudio que demostraba el racismo y la incapacidad de la institución para responder a las necesidades de la población indígena.

 

La ley estipula que el registro de un infante debe realizarse en los 30 días posteriores al parto pero en muchas comunidades el proceso se ha dificultado debido a que no cuentan con una sede del RENAP próxima a los poblados. A ello se suma que para el registro de aquellos niños cuyo nacimiento fue atendido por una partera maya debe involucrarse a la partera y al Consejo Comunitario de Desarrollo.  Según el estudio realizado por AGAAI, en diversas ocasiones los funcionarios han alterado la fecha de nacimiento con el fin de que parezca que el registro se hizo en el plazo de los 30 días. El resultado ha sido que luego a los infantes se les han negado sus vacunas en los puestos de salud por considerárseles mayores.

 

Los problemas no terminan allí. Hasta finales de 2012 el RENAP se comprometió a prestar atención a las comunidades indígenas en sus respectivos idiomas. La falta de comprensión del idioma originaba errores en la inscripción de los nombres y problemas para dar a conocer los trámites al usuario. La falta de compenetración de la institución con la realidad del país ha llegado al punto que, en la clasificación étnica, sólo se reconocen ladinos e indígenas sin especificar la etnia específica. Dicha clasificación suele quedar a criterio del registrador y no falta el garífuna que ha sido clasificado como “negro”.

 

Ni de aquí, ni de allá

El camino de la improvisación llevó a que siete años después de haber sido creado el RENAP nadie sabía cómo se ejecutaría la emisión del DPI en el extranjero. El Directorio del RENAP se había olvidado del millón de guatemaltecos que viven en los Estados Unidos y que mantienen a flote nuestra economía con el ingreso de divisas.

 

Para emitir el documento se optó por hacerlo desde los consulados, previo a ello el director del RENAP, Rudy Gallardo se excusó por los atrasos aduciendo que la cancillería no le notificaba su colaboración por escrito y que sin ello no empezarían a operar. Mientras tanto llegó el final de la vigencia de la cédula y muchos guatemaltecos quedaron doblemente indocumentados. Ni siquiera la Corte de Constitucionalidad procuró el bienestar de los connacionales fallando en contra de un amparo interpuesto por el diputado Amílcar Pop para prorrogar su vigencia.

 

Como quien mal paga el esfuerzo, el RENAP anunció en 2012 el costo del DPI sería de US$85 en los Estados Unidos y sólo tras las presiones de la Coalición Nacional de Migrantes Guatemaltecos (CONGUATE) se rebajó el precio a US$40. A pesar de ello CONGUATE amenazó con demandar al Estado guatemalteco por violar el principio de igualdad en el cobro del trámite.

 

CONGUATE, a través de su Director de Relaciones Públicas, Carlos Calderón, ha condenado el actuar del RENAP, afirma que “todas estas acciones que perjudican al migrante, parecieran decir que al gobierno solamente le interesan las remesas y no los migrantes como ciudadanos de Guatemala”.

 

Así también Hugo W. Mérida, Director de Guatemala Project Development Resource Center publicó en internet una “Carta Abierta al Dueño del RENAP – Rudy Gallardo”, en la que cuestionó al funcionario por su incapacidad para gestionar la emisión del DPI en Estados Unidos. Según da cuenta W. Mérida, los funcionarios fueron incapaces de acondicionar los lugares a la cantidad de guatemaltecos que demandaban su documento, además de los altos cobros criticaban la lenta y mala atención. “Pero a usted eso no le importó, cuestiona en la carta, se fue muy feliz porque hizo el pisto y ya. ¿Cuantos chapines atendió? ¿750 y pico de más de 800 mil que viven en el área? Púchica Don Rudy, de seguir así de desorganizado y atendiendo a nuestra gente cada tres meses, le llevara más de 12 años lograr cumplir con ese mandato y si es que sobrevive a sus metidas de pata, a su discriminación y a los cobros excesivos que flagrantemente violan la Carta Magna”.

 

Mientras tanto en las arcas del RENAP

Cada crisis ha servido a la administración de Gallardo para justificar cuantiosos gastos que, al final de cuentas, no provienen de otro lado más que de la billetera de los guatemaltecos que pagan por cada complicado trámite.

 

La auditoría realizada por la Contraloría General de Cuentas respecto al año 2012 determinó que la institución sigue incurriendo en fraccionamiento de compras para evadir los procesos de licitación. Por ejemplo, a la empresa Televisiva S.A. se le compró la realización de spots publicitarios a través de dos compras, una en noviembre y otra en diciembre, que en total suman Q.125 Mil. Lo mismo sucedió con la empresa MJ a la que se le hicieron dos compras, en un intervalo de cuatro días, por Q.91 Mil. Gallardo se excusó aduciendo que la compra era de urgencia pues había que avisar a la población que la cédula ya no estaría en vigencia.

 

Excusándose en los migrantes Rudy Gallardo y otros funcionarios devengaron en 18 meses Q.2.1 Millones en viáticos por sus numerosos viajes para “atender” a los guatemaltecos en Estados Unidos. Entre esos viajes se encuentra la famosa visita a Las Vegas en septiembre pasado por la cual el RENAP erogó más de Q.300 Mil para que al final de cuentas resultara ser que la actividad se canceló. También se puede mencionar un viaje a Buenos Aires para “el intercambio de experiencias” que costó Q.212 Mil y una “capacitación en archivística” en Madrid por la que se pagaron Q.51 Mil. Todos estos viajes han sido calificados de “abuso” por parte del diputado Amílcar Pop que considera que ninguno de ellos se ve reflejado en mejores para el trabajo del RENAP.

 

A los viajes hay que agregar los gustos que en Guatemala se da el director Gallardo. Una constante, tras su llegada a la institución, ha sido el uso de la tarjeta de crédito del RENAP para costear los gastos de alimentación en “reuniones”. Así, entre agosto y noviembre del 2012, se gastaron Q.10,614 para cubrir los gastos en restaurantes que incluyen Hacienda Real (Q.1,456 en una reunión), Teppanyaki, Café Saúl Cayalá, T.G.I. Friday´s y los Cebollines.

 

La necesidad de los guatemaltecos en el extranjero también le sirvió de excusa a Gallardo para firmar un contrato por Q.218.4 Millones con la empresa Easy Marketing que se encargaría de emitir el DPI en el extranjero. Dicho contrato no sólo fue hecho sin licitar sino que además no fue del conocimiento del resto del consejo consultivo. El funcionario nuevamente se excusó aduciendo que era por la “urgente necesidad” de atender a los connacionales.

 

El despilfarro en las arcas y la mala atención que siguen padeciendo los guatemaltecos son muestra de la urgente necesidad de realizar cambios profundos en la dirección de la institución. Mientras esto no suceda tanto Rudy Gallardo, como director, y los miembros del consejo consultivo entre los que se encuentra el Ministro de Gobernación, Mauricio López Bonilla, serán los responsables de seguir prorrogando este camino de improvisaciones.

 

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