UN MILAGRO SE APROXIMA

Editorial 25

Hay algo en el ambiente que no estamos viendo, pero se puede percibir. Se ha vuelto más burdo el circo, al punto que el retrato de  la clase política ha degenerado en payasos que dan pena y domadores de leones de peluche. Ya nadie se traga su acto… aunque pretendan que sí.

Es decir, al no renovarse los números del espectáculo de la política nacional, se terminó la magia. Quienes antes tal vez participaron con algún partido político, con cierto grado de esperanza en su corazón, ahora sólo les fingen con tal de recibir las promos que ofrecen.

Están hartos de creer, pero lo mismo van a un lugar que otro con la pragmática visión de recoger un premio. Al respecto de este panorama, nuestro amigo intelectual, agudo columnista, Danilo Roca, opina que existen huellas de los pasos de un “duendecillo subversivo” que anda circulando y recibiendo aliento de la inconformidad ciudadana. En Perro Bravo coincidimos con esa lectura. Lanzamos un ladrido de bienvenida a cualquier liderazgo que se atreva a desafiar a las agrupaciones políticas que han llegado al punto descarado, de trasladarse la estafeta, de taparse entre ellos las colas para permanecer como beneficiarios del secuestro del Estado.

No es cierto que Guatemala tiene dos o tres opciones. Es un falso escenario que tanto los partidos de intermitente y conveniente “oposición”, como el partido oficial, han creado artificialmente. Algo muy importante está siendo invisibilizado, que la primera posición en las encuestas la llevan quienes aún no saben, no han decidido, por quién votarán.

A estas alturas, en la pasada antesala electoral, el porcentaje de quienes no sabían no superaba el 17% de los encuestados. Actualmente, en las encuestas más moderadas, menos manoseadas pues, el 36% aproximadamente afirma que no sabe por quién votará. Un forma elocuente de expresar su rechazo hacia la clase política. A este modesto escenario, si se quiere comprender mejor el panorama, es necesario agregarle el porcentaje de quienes no quieren saber nada de la oferta política actual y rehúsan a participar de las encuestas; que no son pocos.

Pero eso no es todo, al acercarnos con la gente que participa en los mítines en supuesto apoyo a los partidos que encabezan la intención de voto, nos damos cuenta que el pueblo, vivo que es, les está empezando a pagar con la misma moneda del timo. Hacen como que les creen, les dicen que están convencidos pero, oh sorpresa, no votarán por ellos. Al menos esa es, en nuestra opinión, la más probable explicación del por qué un buen número de personas apoya a LIDER y al PP simultáneamente.

Después de la evidente alianza entre estos dos partidos y, para colmo, con referencias orgiásticas en torno a cómo se negocia la Justicia en Guatemala; es comprensible que la población se muestre escéptica, cuando menos, en torno a la más sonada oferta electoral.

Por todo lo anterior, se augura una gran decepción para quienes ya se hacen sentados en el poder, los ciudadanos van a dejarnos boquiabiertos a todos dándole una fuerza inesperada, a un movimiento fresco que dé un paso adelante, proponga devolverle las riendas al pueblo y empiecen a respaldar lo que ofrecen con acciones concretas. Los indecisos de hoy pueden hacer el milagro mañana. Dios está con nosotros.

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