¿Y LA USAC CUÁNDO?

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Un historial de ininterrumpida corrupción

La reciente victoria en las elecciones para Decano de la Facultad de Derecho de la USAC, por parte del continuismo del grupo que rodea al ex rector Estuardo Gálvez y al actual rector Carlos Alvarado, levanta de nuevo alertas en torno a la corrupción en la universidad estatal.

Una de las preocupaciones principales es que con la llegada del abogado Dimas Gustavo Bonilla,  como máxima autoridad de la Facultad de Derecho de la USAC, se fortalece el mismo grupo que rige desde la Rectoría y podrían utilizar la influencia de esa decanatura en el Organismo Judicial, para procurarse impunidad.

Bonilla ha sido magistrado de la Corte Suprema de Justicia, tiempo durante el cual también desempeñaba un cargo como catedrático de la USAC, cobrando al Estado dos salarios.

Ciudadanos, estudiantes y docentes, apuntan hacia varios focos de corrupción en la Universidad de San Carlos de Guatemala, que deben ser motivo de investigación – algunos ya son objeto de proceso – para el Ministerio Público y para la Contraloría General de Cuentas.

CONSEJO SUPERIOR UNIVERSITARIO

Perro Bravo denunció en una edición anterior, en el reportaje titulado “Lo que el Rector no quiere que sepas del CSU”,  que se pone en peligro la validez legal de las acciones del Consejo Superior Universitario cuando está integrado por personas cuyo nombramiento ha vencido. Estudiantes de la USAC han denunciado que desde la Rectoría se ha cooptado a las juntas electorales de las distintas facultades para entorpecer los procesos de elección de representantes para integrar el CSU.

De esta forma, entorpeciendo el ingreso de nuevos representantes al CSU, este mismo grupo pudo mantener la mayoría de votaciones alineadas para importantes designaciones y procesos de postulación para instancias de gran trascendencia para el país: Instituto Guatemalteco de Seguridad Social, Corte Suprema de Justicia, Corte de Constitucionalidad, etc.

OTROS NOMBRAMIENTOS ILEGALES

Docentes del Centro Universitario de Santa Rosa (CUNSARO), se acercaron a Perro Bravo para denunciar la ilegalidad del nombramiento del director de ese centro, Balter Armando Pichillá, y la falta de legitimidad en las acciones del Consejo Directivo del CUNSARO.

Esta situación ha sido denunciada en repetidas ocasiones por parte de estudiantes y docentes, ante el Consejo Superior Universitario de la USAC, sin obtener solución alguna. En su lugar, el CSU ha intentado convocar de forma anómala a elecciones de estudiantes y docentes de forma separada, contraviniendo las leyes que rigen la universidad estatal, con el objetivo de entorpecer el nombramiento de nuevo director.

En una misiva dirigida al CSU en mayo 2016, los profesores preguntan “¿Cuál es la finalidad de no resolver conforme a derecho las solicitudes planteadas al CSU y al señor Rector para que el CUNSARO adquiera su autonomía y pueda elegir simultáneamente a sus autoridades.

De acuerdo a las denuncias, que también fueron entregadas al MP y a la CICIG, el actual Consejo Directivo, integrado por el director, dos representantes de docentes, un representante de egresados y dos estudiantes; fue conformado de forma temporal mientas se daban las condiciones para elegir las propias. Según los docentes y estudiantes del CUNSARO, “estas condiciones ya se cumplieron en nuestro centro universitario”.

Entre los señalamientos se cita “el caso de los 27 profesores que fueron destituidos con la venida de este director, nombrando a su cuñado como Coordinación de Pedagogía en Chiquimulilla, a la amante en varios cursos del plan diario y dos en fin de semana en pedagogía, faltando a la ética y promoviendo el nepotismo”.  Así mismo, señalan que “el director rara vez está en su oficina, pero si está presente para cobrar el suelo y cuando viene es solo para amenazar a la gente, pues también es del conocimiento de todos que siempre anda armado, siendo esta una institución de educación superior”.

Lo más delicado de esta situación es que se sacrifica la calidad educativa, ya que ante este desorden que se debe a una pugna en el CSU por cuotas de poder, las cátedras son impartidas, en muchos casos,  por pedagogos que no llenan los requisitos académicos.

Rectoria_USAC

COCISA

La Compañía Constructora de Obras Civiles S.A. (COCISA) tiene una larga historia con la USAC y ha logrado contratos de varios millones desde la administración de Luis Leal. En julio 2015, la Contraloría General de Cuentas presentó una denuncia ante el Ministerio Público en contra de las autoridades de la USAC, debido a una contratación irregular para la construcción de un edificio para las escuelas de Medicina y Odontología del Centro Universitario de Occidente (CUNOC). La construcción de las “aulas, clínicas y laboratorios” fue adjudicada a COCISA en un proceso señalado de anomalías. Sin embargo, fue hasta que la Contraloría constató que los terrenos en los que se estaba construyendo no eran del Estado, cuando esa misma institución ordenó la detención de los pagos.

Según la denuncia el avance físico de la obra llegó a 1. 66%, sin embargo la USAC desembolsó un anticipo por el 20% del monto total, la cantidad de Q11.3 Millones.

Esta misma empresa fue vinculada a intereses de Roxana Baldetti a través de un contrato que la Dirección General de Caminos le otorgó a COCISA para la construcción de un tramo carretero en Retalhuleu. Los 60 kilómetros le habrían costado al Ministerio de Comunicaciones más de Q190 millones de no haber sido porque la CGC también ordenó que se detuviera ese contrato a partir de inconformidades presentadas en Guatecompras que aludían a influencias del pasado gobierno del PP.

Según el portal Guatecompras, del 2005 al 2015, la USAC le ha otorgado contratos a COCISA por Q86 millones 920 mil 730 quetzales, de un gran total de Q529 millones 858 mil 313 en contratos con el Estado en ese mismo período.

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