AHORA CON USTEDES: ¡LA FISCALIZACIÓN POPULISTA!

Varios diputados al Congreso de la actual legislatura, le juegan la vuelta a la Ley Electoral y de Partidos Políticos, y han encontrado en las redes sociales, una forma de hacerse imagen disfrazando de fiscalización pública a las instituciones del Estado, sus actividades de promoción.

Para algunos congresistas, la campaña electoral es un juego permanente, y utilizan todos los recursos a su alcance para posicionarse ante los votantes, siendo que la más reciente táctica, la fiscalización populista, les ha rendido frutos en términos de relevancia y audiencia, y aunque para la población el beneficio sea sólo un espejismo.

Caso Patricia Sandoval de FCN-Nación

Si bien las publicaciones en los medios de comunicación respecto a la diputada Sandoval, distan mucho del tema de la fiscalización, lo cierto es que desde las redes sociales realiza constantes publicaciones para impulsar su imagen. Incluso varios usuarios han denuncian que Sandoval y su equipo se encuentran detrás del manejo del grupo en Facebook que lleva su nombre y que cuenta con más de 10 mil miembros, quienes expresan supuestamente su admiración por la diputada.

Así mismo, apuntan a que los asesores de la diputada Patricia Sandoval también son quienes están detrás de otro grupo público de Facebook, llamado “Diputada Patricia Sandoval (Fans)”, el cual tiene más de 25 mil miembros, así como de la cuenta parodia en Twitter @patrsandoval, razón por la cual no la denuncia a Twitter para que sea eliminada de la plataforma.

La fanpage oficial en Facebook de la congresista cuenta con 177 mil seguidores y su cuenta oficial en Twitter @patriciasandogt tiene más de 20 mil 300 seguidores, mientras que su cuenta de Instagram cuenta con más de 57 mil seguidores.

El contenido de las redes sociales de la diputada Sandoval se asemejan más a la de una modelo de artículos de lujo, que al de una legisladora. Fotos: Redes Sociales de Patricia Sandoval/Archivo PB

Para Patricia Sandoval no hay publicidad mala. La estrategia de sus asesores ha sido que los seguidores de dichos grupos públicos , aunque muchas de las publicaciones sean de rechazo y crítica, sirvan para inflar los números y proyectar la idea de que la diputada cuenta con respaldo popular.

Aunque en el 2016, Sandoval saltó a la fama por gritarle de manera prepotente a trabajadores del Ministerio de Salud Pública durante una citación en el Congreso, con el tiempo fue cambiando su estrategia. Actualmente, la mayoría de publicaciones, tanto en las cuentas oficiales como en las páginas satélites que llevan su nombre, se centran en resaltar su predilección por vestidos de diseñador, calzado y carteras de lujo, así como en la exhibición de sus atributos de belleza femenina, para lo cuál se hace acompañar constantemente en el Congreso de fotógrafos que produzcan contenido bajo ese enfoque.

Fácil es corroborar que la mayoría de publicaciones en las redes sociales respecto a Patricia Sandoval, poco o nada tiene que ver con el trabajo legislativo o de fiscalización a las entidades gubernamentales. Más bien, buscan sostener su vigencia e imagen pública, a partir de fotografías atractivas y accesorios lujosos que puedan ayudarle a mantener su nombre y rostro en la memoria del electorado.

Caso Cristian Álvarez de CREO

La pagina oficial de Cristian Álvarez en Facebook cuenta con poco más de 10 mil seguidores y, aunque sus transmisiones en vivo tienen pocas visualizaciones, hace uso de dicha plataforma para dar a conocer sus actividades de supuesta fiscalización.

La prepotencia y formas abusivas con las que el diputado realiza sus acercamientos, se hicieron conocidas desde que en junio del 2020, en una supuesta verificación nocturna del seguro médico escolar del Crédito Hipotecario Nacional (CHN), visitó la residencia de una especialista médica.

La visita para supuestamente fiscalizar el servicio de atención, la realizó el diputado durante el toque de queda establecido el año pasado como medida de prevención contra al Covid-19. Dicha circunstancia, sumada a la actitud grosera del congresista, intimidaron a la especialista, quien denunció públicamente el acoso difundiendo el audio en el que le indica a Cristian Álvarez, con voz temblorosa, que si su objetivo era fiscalizar al CHN que acudiera a esa entidad y le pidió que se retirara del portón de su casa.

La nueva modalidad de presión que ejerce el diputado Álvarez es realizar visitas sorpresas y transmitirlas vía Facebook Live. Fotos: Redes Sociales del Cristian Álvarez / Archivo PB

En el 2021, el diputado Álvarez ha emprendido otra forma llamativa de fiscalización, realizando transmisiones en vivo vía Facebook, en sus visitas sorpresa a diversas entidades gubernamentales para supuestamente identificar plazas fantasma. Al llegar a los lugares de trabajo, acompañado de su asistente-camarógrafo, Álvarez cuestiona a los empleados presentes de forma humillante, en muchos casos demeritando su labor frente a la cámara y, haciendo uso de la prerrogativa que tienen los diputados de irresponsabilidad por sus opiniones, realiza comentarios denigrantes respecto a los trabajadores que no se encuentran en su escritorio sin tomar en cuenta la función que desempeñan.

Trabajadores del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y del Ministerio de Comunicaciones Infraestructura y Vivienda (CIV), coinciden que previo a las visitas a las instituciones, el diputado intenta ponerse en contacto con los altos mandos para hacerles llegar mensajes con sugerencias respecto a la contratación de personal. Al no recibir respuesta, procede ha realizar visitas sorpresa a las instituciones y, por último, realiza citaciones al Congreso a los mandos medios, con el objetivo de doblegar a los altos funcionarios ante sus peticiones.

Caso Aldo Dávila ex WINAQ

El diputado Aldo Dávila ha generado polémica por sus actuaciones dentro y fuera del hemiciclo del Organismo Legislativo. Tras su expulsión del partido Movimiento Político Winaq el 19 de octubre del 2020, a raíz de una citación complaciente a Miguel Martínez, ex director del ahora clausurado Centro de Gobierno, Dávila se ha quedado sin partido político, lo cual le impide optar a un cargo dentro de la Junta Directiva del Congreso o presidir una comisión de trabajo, entre otras limitaciones que establece la Ley Electoral y de Partidos Políticos.

Por lo anterior, Dávila se ha visto en la necesidad de mejorar su posicionamiento y obtener mayor relevancia desde su condición de diputado independiente. El 31 de octubre se disfrazó del personaje conocido como La Llorona y se paseó así por el centro histórico y frente al Palacio Nacional, exclamando “¿dónde está el dinero?”.

Sin embargo, probablemente las que más le han granjeado seguidores en las redes sociales han sido sus transmisiones en vivo vía Facebook de las sesiones plenarias en el Congreso, siendo una de las más vistas la sesión del pasado 6 de septiembre, en la que se votaría la aprobación o improbación del más reciente intento por parte del oficialismo de imponer el decreto de Estado de Calamidad por la situación del Covid-19 en el país, que superó las 125 mil visualizaciones simultáneas.

Actualmente, la página de Facebook de Aldo Dávila cuenta con más de 320 mil seguidores, por lo que diputados de diversas bancadas ahora interactúan con él con mayor beneplácito durante sus transmisiones desde el hemiciclo.

El diputado con más seguidores en las redes sociales, ha incumplido con su compromiso de fiscalización a los hogares seguros a cargo de la SBS. Fotos: Redes Sociales de Aldo Dávila/Archivo PB


En febrero de este año, Dávila también fue tendencia por haber acudido a una de las residencias del Hogar Seguro Virgen de la Asunción, a cargo de la Secretaría de Bienestar Social de la Presidencia, tras conocerse que un grupo de adolescentes se habían subido al techo del inmueble en un intento por escapar del lugar y manifestar su descontento. El diputado Dávila, frente a la cámara se trepó al techo desde la casa contigua para dialogar con ellas, y ofreció durante la transmisión en vivo darle seguimiento a sus peticiones y verificar las condiciones en las que se encuentran.

No obstante, desde febrero hasta la fecha, el diputado Dávila no volvió a visitar la referida residencia, de la cual recientemente trascendió que escaparon alrededor de 15 adolescentes durante las actividades de mudanza a otro inmueble.

Se puede anticipar que a medida que se acerque el año preelectoral, los diputados que han encontrado en la fiscalización populista una forma de publicitar su imagen y posicionarse mejor ante los votantes y frente a los dirigentes de los posibles partidos políticos que puedan servirles de vehículo electoral, otorgarán más espacio en su agenda a las acciones que les generen escándalos mediáticos y tendencia en las redes sociales, aunque su incidencia real en la problemática social, o en la manera en que se administran las instituciones de gobierno, sea poca o nula.

Para los politiqueros y electoreros se trata de mejorar su alcance, proyectar su nombre y rostro, y aumentar el número de sus supuestos seguidores, dejando en un segundo plano el interés común, una estrategia patética que no debe pasar inadvertida ante los ojos de una ciudadanía despierta que requiere una legítima representación en la labor legislativa y una auténtica fiscalización de la administración pública. El show NO debe continuar.

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