Bajo el control de las farmacéuticas

Funcionarios claves en el sistema de salud pública

De izquierda a derecha: Byron Arana durante una citación en el Congreso y Manuel Galván al momento de ser juramentado.
De izquierda a derecha: Byron Arana durante una citación en el Congreso y Manuel Galván al momento de ser juramentado.

 

Resulta inevitable hablar de la compra de medicamentos por parte del actual Gobierno, sobre todo si se toma en cuenta que, a pesar de que los usuarios del Instituto Guatemalteco de Seguridad Social (IGSS) y de los hospitales estatales continúan sufriendo por la carencia de medicinas, este 2013 el Estado ha realizado compras de fármacos cuyo monto total es el mayor en los últimos años.  Tal vez el nombramiento de algunos funcionarios, que pertenecen a las filas de la industria farmacéutica, puede ser la respuesta a esta contradicción.

J.I. Cohen, a cargo de los empresarios Jack Irving Cohen y Gustavo Alejos Cámbara, y Agefinsa, del empresario Fernando Jarquín, son las dos compañías más beneficiadas en la compra de medicinas por parte del Estado. Alejos Cámbara es propietario de la casa en la que vive el Presidente, Otto Pérez Molina, mientras que Jarquín es un reconocido financista de la campaña electoral del Partido Patriota; por mencionar a penas algunos de los abundantes vínculos entre las farmacéuticas y las altas esferas de gobierno.

Tan sólo en lo que va del 2013,  según el portal www.guatecompras.gt, la empresa J.I. Cohen S.A. ha sido beneficiada con compras por Q. 596,849,398.63 quetzales. Por otro lado, Agefinsa obtuvo compras estatales en lo que va de este año por Q. 441,842,713.55, un significativo incremento comparado con las compras con las que fue beneficiada en el 2012, con Q. 187,305,940.50, y en el 2011, con Q.150,532,689.87 de quetzales.  Los mayores compradores de medicinas para el Estado son el IGSS y el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social.

Los nombramientos de Juan de Dios

Byron Humberto Arana González, actual subgerente de Prestaciones en Salud, es tal vez el nombramiento más inquietante en la gestión de Juan de Dios Rodríguez, amigo cercano de Pérez Molina, en la Presidencia del IGSS y que simboliza el reacomodo de los poderes que dominan la compra de medicinas.  A pesar de que Arana González es Presidente de la Junta Directiva del Colegio de Médicos y Cirujanos de Guatemala, su designación en la Subgerencia de Prestaciones de Salud no fue bien recibida por los sindicatos del IGSS, lo cual es comprensible si se toma en cuenta los problemas que atraviesa el Plan de Prestaciones de ese organismo colegiado.

No obstante, lo más preocupante son los reconocidos vínculos de Byron Arana con una de las principales farmacéuticas. Desde que Juan de Dios Rodríguez anunció el nombramiento de Arana en el IGSS, diversos sectores de la sociedad manifestaron su rechazo al mismo señalando públicamente sus vínculos con uno de los principales proveedores de medicamentos: en el 2009, Byron Arana formó parte de la Junta Calificadora en representación del IGSS, que adjudicó compras a la Agencia Farmacéutica Internacional Sociedad Anónima (Agefinsa), cuyo representante legal, Fernando Jarquín, se cuenta entre las amistades de Arana.  Durante una citación ante la diputada Nineth Montenegro, Arana admitió tener vínculos con Agefinsa.

Ante los intensos cuestionamientos generados por el nombramiento de Arana, Juan de Dios Rodríguez se limitó a informar que los funcionarios no darían declaraciones “hasta que finalicen las auditorías ordenadas por la Junta Directiva del IGSS”. Después de más de cinco meses de instalada la nueva administración, y de que incluso se ordenaran capturas masivas a ex empleados del IGSS, las autoridades continúan negándose a difundir los resultados de las misteriosas auditorías.

Empleados del IGSS, que pidieron proteger su identidad, afirman que “Agefinsa tiene el control de las compras en las policlínicas y en el Camip”, y que una muestra de ello es “la recontratación de Boris Delgado”, quien estuvo a cargo del Camip Barranquilla pero fue removido del cargo durante la gestión anterior. Con la llegada de Juan de Dios, Boris Delgado no sólo “negoció su indemnización”, sino que además fue contratado nuevamente y nombrado como director del Camip Barranquilla.

Llama la atención que durante la brusca transición de mando en el IGSS, Julia Amparo Lotán Garzona, miembro de la Junta Directiva por parte de los Trabajadores, ante su rechazo a la forma en que se impuso la nueva administración vulnerando la autonomía  del IGSS, denunció ante la Federación Sindical Mundial la intervención de Delgado: el lunes 15 de abril, a las 22:30 horas, recibí una llamada telefónica de un hombre que dijo llamarse Boris Delgado, esta persona indicó que era esposo de la señora Sara Sandoval, dirigente de uno de los sindicatos del IGSS… me pedía me reuniera con los sindicatos el día martes… pues me iban a trasladar unas denuncias que harían ese día a las 10 horas. El hombre me dijo que querían platicar conmigo y ver si llegamos a un acuerdo para que “se calmaran las aguas”. Entre otras cosas, me dijo que sólo estaba mediando porque quería evitar esa conferencia de prensa, que ya los cambios se habían dado y que era mejor que todo siguiera con normalidad.

Pero Arana y Delgado no son los únicos funcionarios cuyos nombramientos han sido criticados, el suplente de Juan de Dios Rodríguez en la Junta Directiva, el señor Gustavo Adolfo Morales, también es conocido por sus vínculos con la farmacéutica Sanofi-aventis.

La manzana podrida en el Ministerio de Salud

Las cosas en el Ministerio de Salud Pública y Asistencia Social, a cargo de Jorge Villavicencio, no caminan de forma muy diferente al IGSS. Tal vez el funcionario que más evidencia la relación de conveniencia entre las farmacéuticas y la cartera de Salud, sea el Viceministro Técnico, Manuel Galván.

La influencia de Galván dentro del Ministerio se ha evidenciado con los privilegios que goza entre los que destaca sus constantes viajes al extranjero: solo entre enero y mayo de este año viajó a El Salvador, Panamá y Washington DC. Además, fuentes cercanas a ese Viceministerio indican que el área de acción a su cargo puede influir en la aprobación o desaprobación de los medicamentos a comprar. Recientemente, trascendió que una compra reciente de medicamentos sirvió para un pago de favores a un proveedor cercano al viceministro.

Manuel Galván es ingeniero químico, y al ser juramentado el ministro de Salud, Jorge Villavicencio, informó que Galván posee amplia experiencia en el área química farmacéutica, monitoreo y manufactura de productos farmacéuticos.

Si bien es cierto que Galván tiene experiencia el área química, pues es Ingeniero Químico colegiado (IQ-454) y ha sido miembro de la Junta Directiva de la Asociación Guatemalteca de Ingenieros Químicos, lo que Villavicencio omitió respecto a Galván, es que este fungió hasta hace poco como Director de la Planta de Global Farma Sociedad Anónima, compañía que tiene una fuerte participación en el mercado de fármacos y que también es proveedora de medicinas para el Estado.

2 thoughts on “Bajo el control de las farmacéuticas

  • 24 octubre, 2013 en 2:26 pm
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    estas mega cadenas de farmacias se estan comiendo a las tipicas farmacias de esquina y se reproducen como por arte de magia!

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  • 8 noviembre, 2013 en 3:05 pm
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    Bajo el control de las farmaceuticas es incorrecto. Agefinsa, Cohen son solo distribuidores … El estado deberia comprar directamente y evitar ese mal innecesario.

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