Carteles de fertilizantes indujeron crisis alimentaria global

Por: Redacción Perro Bravo

Pactos efectuados por unas pocas empresas en los precios de los fertilizantes influyeron directamente en la crisis alimentaria global registrada durante el 2007 y 2008.

Los investigadores Piotr Spiewanowski de la Universidad de Vistula (Polonia) y Hinnerk Gnutsmann, de la Universidad de Hannover (Alemania), dieron a conocer recientemente en Roma los resultados de su investigación, la cual arroja datos interesantes sobre cómo la especulación en los precios de estos productos tienen una correlación con el aumento del hambre y la pobreza de la población mundial.

En los años 2007 y 2008 se incrementaron drásticamente los precios de los alimentos, influenciados por el crecimiento demográfico, el uso de tierra cultivable para producir biocombustibles, el incremento en los precios de la energía, la especulación financiera, pero principalmente fue provocada en un 60% por la conspiración de los carteles del fertilizante, quienes  incrementaron notablemente el precio de dichos productos, condiciones que provocaron una grave crisis alimentaria mundial, estimulando además, crisis sociales e inestabilidad política, las que afectaron principalmente a las regiones más desposeídas del globo.

Los autores del estudio explican que la creación de dichos carteles fue a partir de las presiones ejercidas por India y China para abaratar los costos de los insumos de fertilizantes, con el fin de obtener mayor rentabilidad en la producción. La reacción de las empresas fue triplicar sus precios, lo que repercutió directamente en el aumento de los precios de los alimentos.

Las empresas más grandes involucradas incluyen Potashcorp de Canadá, Mosaic en los EE.UU., Uralkali ruso y Belaruskali de Bielorusia. La activista y autora en favor de la soberanía alimentaria, Esther Vivas, considera que la crisis alimentaria “responde al impacto de las políticas neoliberales que se vienen aplicando desde hace treinta años a escala global. Liberalización comercial a ultranza a través de las negociaciones en la Organización Mundial del Comercio y en los acuerdo de libre comercio y las políticas de ajuste estructural, el pago de la deuda externa, la privatización de los servicios y bienes públicos son sólo algunas de las medidas que se han venido imponiendo por parte del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional en las últimas décadas en los países del Sur” Según el presidente del Banco Mundial, Robert Zoellick, unas 100 millones de personas están en riesgo por dicha crisis

En la actualidad la producción a gran escala de alimentos sólo es posible utilizando fertilizantes derivados del nitrógeno y el potasio, que proporcionan nutrientes clave a las plantas en los suelos sobreexplotados. Sólo entre el 30% y 40% es aprovechado por las plantas, el resto termina en los mantos acuíferos.

Los científicos solicitaron investigaciones más a fondo sobre el funcionamiento del mercado de minerales que sirven de fertilizantes, ya que este se vio alterado con la disolución del grupo estadounidense PhosChem en el 2013.

En Guatemala, la pobreza se disparó llegando al 59.3% de la población, o sea 9.6 millones de guatemaltecos viviendo en esas condiciones, lo que representa un incremento de 8.1 puntos porcentuales con respecto del 2006 según la Encuesta de Condiciones de Vida (Encovi 2014). El incremento progresivo del costo de la canasta básica de alimentos (CBA) también registró un incremento en el año 2005 de cerca de 1.3 salarios mínimos agrícolas, lo que afectó el poder adquisitivo familiar. Al comparar el costo de la CBA de octubre 2007 a octubre 2008, es notable el incremento de 17% según datos oficiales del Instituto Nacional de Estadística (INE).

Escaso control y por lo mismo poca información disponible sobre la producción de fertilizantes en Guatemala, aunque se sabe que el consumo nacional es netamente importado a partir de materias primas. Las importaciones crecieron constantemente alrededor del 20% hasta que en el 2009 se derrumbaron en un 47% debido al acuerdo 127-2009 del MAGA que reglamentaba las importaciones, exportaciones y registro de fertilizantes, insumos y agroquímicos, además de la especulación provocada por el mismo.

Nuestro país particularmente basa buena parte de su economía en la agricultura y la explotación de los recursos naturales, aunado a una serie de factores como la explosión demográfica, la creciente pobreza, el cultivo utilizando productos químicos contaminantes, la pérdida de las prácticas orgánicas para cultivar, la desigualdad en acceso a satisfactores básicos como el agua y la tierra, plantean un escenario muy difícil para nuestra subsistencia a mediano y largo plazo, pero principalmente para los más desfavorecidos de la sociedad.

 

Puede acceder a la investigación completa aquí.

 

 

https://www.theatlas.com/i/atlas_r1JandWp.png

https://www.theatlas.com/i/atlas_SJQnxKZp.png

 

 

 

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