De bestias cuerudas

Los que conocen cómo se maneja el poder político, saben que el verdadero control está en el Congreso, por eso quienes gobiernan hoy quieren asegurarse todas las diputaciones que puedan, porque sólo así podrán cubrirse esas colas de lagarto que vienen arrastrando desde la pandemia.

A escasas horas de que el presidente presente su 3er Informe General de Gobierno, se han cerrado varias calles en el Centro Histórico, y desde hace algunos días se conoce que se hicieron cambios en la ubicación de las curules para asegurarse que no hayan escandalosos durante su discurso.

Pretende este ser un informe «incuestionable», aunque ya los guatemaltecos sabemos que la realidad del país refleja todo lo contrario, y es publicitado con nuestros impuestos bajo el eslogan de «El año de los logros», aunque más bien debiera ser «El daño de los ogros», y no me refiero únicamente a lo que sucede en la Presidencia. La cultura del abuso de autoridad se ha manifestado en todo el Estado, con igual crueldad, en monstruosos intentos de subyugar a la población, como lo es la pretensión de que absolutamente todos los sectores tengan que tramitar una licencia ambiental, o la nueva normativa de la SAT que castiga la emisión de facturas a consumidor final, o por otro lado, en el cómplice Organismo Judicial, con el obsceno aumento de salario que se recetaron los magistrados ilegítimos de la Corte Suprema Justicia, a quienes no bastándole el incremento, también modificaron su reglamento de viáticos para poder viajar en primera clase y con exceso de equipaje… ¡qué cuero!

Aunque tal vez uno de los más cuerudos, es la bestia que ocupa la Vicepresidencia, quien entre pataletas y berrinches hasta anunció que estaba dispuesto a renunciar, para después mejor acomodarse a no hacer ni mierda, pero sin dejar de cobrar mensualmente su nada despreciable salario. Ya son tres años de vago Willy y vas por el cuarto.

Mucho daño le hacen también los ogros a la democracia, ¿en qué cabeza cabe que el secretario general de un partido político (PAN), sea proclamado candidato a la presidencia por otro partido (VAMOS)? Y todavía Meme Conde lo reconoce con cierto tono de orgullo, cuando lo que se transmite con ello es pena y vergüenza por contribuir a la debacle de un sistema político que ya no tiene el mínimo interés en disimular que aquí lo que vale es la compra de voluntades, y la negociación de partidos y políticos en alquiler.

Ya dimos la voz de alerta antes respecto a lo que traman hacer con los alcaldes, bajo amenaza a quienes no se dejan seducir por multimillonarios proyectos de obra pública, pero también debemos mantenernos atentos a lo que planean hacer para capturar el Organismo Legislativo. Desde el año pasado, los ogros han venido negociando las posiciones en los listados nacionales de varios vehículos electorales, porque ya no merecen llamarse partidos políticos, para garantizarse impunidad desde el Congreso.

A estas alturas, sinceramente, si usted sigue votando por un listado nacional de diputados que usted ni conoce, usted sólo puede ser cómplice o imbécil, o ambas, no hay más»

Demetrio Moliviatis

Por eso es importante que la población ejerza presión para que se haga ese cambio urgente en la Ley Electoral y de Partidos Políticos, para que ya no se vote por el listado nacional, queremos saber por quién votamos. Esa reforma incluso ya tiene dictamen favorable pero las huestes corruptas del Congreso la han empantanado.

Como ya tenemos las elecciones encima, ese cambio ya no podrá realizarse para los próximos comicios, pero nuestra propia consciencia y dignidad debiera dictarnos el NO votar por el listado nacional, que esa sea la consigna de rechazo hacia esa forma de «elegir», porque a estas alturas, sinceramente, si usted sigue votando por un listado nacional de diputados que usted ni conoce, usted sólo puede ser cómplice o imbécil, o ambas, no hay más.

Sin embargo, el problema no sólo está en el listado nacional para el Congreso, en muchos casos las primeras casillas por los departamentos se venden entre 1 y 4 millones de quetzales, negociaciones que solo significan una cosa para quienes la aceptan: ¡un mandato para llegar a huevear!

Pero como no se trata sólo de criticar sin proponer, aquí les va una posible solución: si se hacen los cambios necesarios en la ley para que los comités cívicos departamentales puedan postular diputados, con eso se rompe la hegemonía de tranzas que se ha mantenido por décadas para las casillas primera, segunda y tercera, por las que se pagan millones sólo para cobrarse más.

En todo caso, el ambiente que se viva hoy en el Congreso, presidido además por una diputada que se atreve a declarar que Javier Gramajo de Villa Nueva es el mejor alcalde del país, con la presentación del tercer informe de desgobierno, será más que ilustrativo de lo que se viene para Guatemala. No se vale hacerse la bestia.

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