DIME DE QUÉ PRESUMES…

La Presidencia de la República pasa por un momento muy difícil. Las probabilidades de que el presidente Jimmy Morales no pueda soportar la presión al tener en la cárcel a su hermano y a su hijo y se vea obligado a dimitir, son cada vez más altas.

La evidenciada opacidad en la presentación de los informes financieros del partido FCN-Nación, Los problemas judiciales que enfrenta el diputado Edgar Ovalle, los señalamientos en contra del vicepresidente Jafeth Cabrera en cuanto a recibir financiamiento del narcotráfico y ahora el hermano y el hijo del Presidente implicados en un esquema de corrupción que sustrajo fondos del Registro General de la Propiedad; son señales que apuntan hacia la caída del gobierno de FCN-Nación más temprano que tarde.

Que no nos confundan, el fracaso del gobierno de Jimmy Morales es una amenaza a la institucionalidad del país. Pues qué pasaría si los gobiernos empezaran a ser removidos cada uno o dos años, para muchos grupos poderosos el proceso democrático dejaría de hacerles sentido.

Los guatemaltecos debemos empezar a considerar las consecuencias de que el Presidente y el Vicepresidente se vieran obligados a renunciar. Cómo continuamos hacia delante si no se ha construido nada, si la ciudadanía no se ha organizado, si no hay propuestas que abran los caminos hacia un destino diferente. No hemos terminado de salir del asombro de ver que si es posible someter a la justicia a los funcionarios y políticos corruptos, que si se pudo sacar del poder al Partido Patriota, y ya estamos empezando a pedir las cabezas de este nuevo gobierno, está bien, pero ¿y después?

Aquí es donde se acaba el guión, por lo menos para los guatemaltecos, porque al parecer para la agenda internacional todo está marchando de acuerdo al plan.

Por supuesto que Jimmy miente en su primer informe de gobierno, porque ese es su papel, de acuerdo al libreto de ese oscuro elenco que ha secuestrado el poder presidencial y cuyas intenciones deben ser disimuladas a toda costa; pero no es el único grupo con intenciones ulteriores inconfesadas.

Y cuando todos se sumergen en los lodos de la intriga y la conspiración, ya no se puede distinguir entre sucios o limpios. En la escena solo se ven políticos partidistas y oenegeros vividores del Estado.Por ejemplo, la penosa realidad de que el ex ministro de Energía y Minas, y también el ex ministro de Comunicaciones, continúen movilizándose libremente en Miami, es responsabilidad tanto del Ministerio de Gobernación como de los organismos internacionales competentes.

Por eso decimos que para el informe del primer año de gobierno de Jimmy Morales aplica eso de que «dime de qué presumes y te diré de qué careces», pero también lo mismo es cierto para quienes hoy presumen su pureza. Estemos vigilantes.

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