Mercantilismo en la participación política

Para las próximas elecciones se habla de unos 30 partidos que estarán presentes en las boletas, lo cual, además de ser otra aberración de los políticos guatemaltecos, es un reflejo de cómo ha crecido el mercantilismo en la disque participación política.

Lo anterior significa nada más y nada menos, que no existen las ideologías en la arena política de Guatemala, esas sólo se adoptan en la mesa donde un grupo toma las decisiones de cuál va a ser la fachada de su iniciativa de negocios. Aquí desde hace muchos años, ya no existen verdaderos proyectos políticos.

Todos los aspirantes afirman ante sus respectivas roscas de aduladores y chaqueteros, que su prioridad es Guatemala, que están pensando en lo mejor para el país, pero en la realidad lo que buscan es cómo pasar ellos a mejor vida, con los bolsillos y las caletas infladas de tanto pisto robado de los recursos de los guatemaltecos. Al final del día, cada uno de estos aspirantes a un hueso, se irá con el partido que tenga una mejor posición, una mayor estructura y, por supuesto, que le ofrezca más.

Bien acomodados están todos, calladitos y sin despeinarse, con lo que resultó ser una mordaza en la ley electoral poco conveniente para la democracia, pero muy útil para los huevos tibios de la mayoría de políticos que prefieren aparecer cuando sea menos riesgoso para sus propios intereses. Ya no hay oposición política, todos se han vendido y acoplado al estilo de la política de Giammattei, la del poder absoluto, lo cual es excesivamente peligroso, una bomba de tiempo.

Ante ese cuadro tan preocupante, aquí les va un mensaje a los caciferos, a los «cabales», que sin su respaldo esta delicada situación no se hubiera acentuado. Hoy el campesinado tienen más conciencia que antes, y como dice la canción: «Cuando el pueblo se levante y todo haga cambiar, ustedes dirán conmigo, no bastaba con rezar».

Estas próximas elecciones otra vez estarán marcadas por el mercantilismo y la judicialización de la política.

Pareciera que Guatemala es habitada por una multitud de monos sabios que no ven, no oyen ni dicen nada, mientras los cabecillas de la política siguen desangrando al país. Pero tarde o temprano la gente encontrará su límite y entonces será demasiado tarde para evitar que la sangre llegue al río.

No sólo no quitaron impuestos, prefirieron un subsidio que es comparable al dragado de un río porque no se puede medir su impacto con precisión, sino que además se recetaron en el Congreso más de 3 mil millones de quetzales que supuestamente se requieren para la red vial, como una nueva fuente de coimas de la cual más o menos le tocará a cada diputado que dio su voto, alrededor de 20 millones en obras, que a saber si se harán en realidad y con qué calidad. Pero lo que sí es seguro, es que de ahí saldrán millonarios aportes a las campañas electorales.

Como si lo anterior no fuera evidente a los ojos de cualquier chapín con dos dedos de frente, los partidos con recursos ya están invitando a afiliarse, y se va alineando el nuevo desfile de suspirantes por la guayaba.

Increíblemente, otra vez Sandra se perfila como una candidata fuerte; Manuel Conde logró ser el delfín de partido oficial, le valió la pena su persistencia de muchos años y espera colarse entre los primeros; Zury está bien posicionada pero no hay certeza de que la dejen participar; y de Mulet tengo mis serias dudas si realmente va a participar, ya que a estas alturas, después de dos años de negociaciones con varios partidos, no ha logrado nada y ha sido incapaz de formar su propio vehículo. Creo que si así de desastroso es su liderazgo, mejor que se quede en su casa. Si todos se descuidan, hasta Neto puede darles una sorpresa.

Por el otro lado, Semilla no tiene tampoco suficiente liderazgo, ni un programa serio, el muchacho Samuel se esfuerza por ser un buen orador pero no concreta nada, como tampoco logra nada la supuesta ideología de ese grupo que, al final de cuentas, tiene a muchos de sus dirigentes en el autoexilio porque no tuvieron las agallas de enfrentar la justicia, como si lo hicieron quienes fueron sus perseguidos años atrás y que varios murieron a causa de sus injusticias.

Lo que sucede ahora con Doña Cony, es esa misma sed de venganza, pero ahora de los cacífes, y así los grupos extremos pretenden seguirse turnando la guadaña, acusándose de lo mismo, mientras el pueblo en medio comiendo mierda.

demetriomoliviatis@gmail.com

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